Italia recuperó la propiedad de la Classicissima. La 109 edición de la clásica Milán-San Remo, considerada como el primer monumento del curso ciclista, rompería los pronósticos que auguraban un duelo entre el triple campeón mundial, el eslovaco Peter Sagan y el resto de competidores de la esfera de las carreras de un día y clásicas. Pero no sería el día del esloveno ni de ninguno de los rodadores que se presentaron en el trazado como aspirantes. Ganaría un escalador disfrazado de todoterreno.
Se trata de Vincenzo Nibali (Bahrain-Merida). El siciliano, de 33 años y ganador del Giro, el Tour y La Vuelta, se sacó las espina de la tercera plaza lograda en la edición de 2012 y asestó un golpe crucial al pelotón de favoritos en la última ascensión, la del Poggio de San Remo. El 'Tiburón' fue el qe mejor se adaptó a las inclemencias meteorlógicas. La lluvia pautó un condicionamiento total al desarrollo de la jornada maratoniana de 291 kilómetros.
La exigencia, redondeada por el frío (10 grados) y la humedad arrastrada durante más de seis horas, desembocaría en la soleada Riviera Ligure. Pero antes de afrontar este tramo postrero el devenir asistió a la intensidad propia de las clásicas. No tardaría en escaparse un grupeto de corredores. Ese monto de ciclistas que pretendían saltarse el guión rígido defendido por los grandes equipos, llegaría a acumular 6 minutos y medio de brecha.
Pero a 60 kilómetros de meta quedaron neutralizados. Cuando el cauce se volvió serio los colosos activaron sus dispositivos de control y la fuga se deshizo. El caso es que el pelotón tomó el mando en el balcón de la concatenación de los 'capos'. Arribaron Mele, Cervo, Berta y la subida a Cipressa -puerto con una pendiente media del 4%-, pero esas dificultades montañosas no romperían la unidad y nadie probaría suerte con la suficiente consistencia.
El producto de la acumulación de corredores en esas sendas y de la intensidad ejecutada generó un nerviosismo que salpicó de caídas el discurrir. La víctima principal de esa circunstancia fue la eliminación de Mark Cavendish. El británico del Dimension-Data padeció un duro golpe contra un cartel de carretera y tuvo que ser atendido por los servicios médicos de la emblemática carrera. Y ya sin el sprinter de la Isla de Man afrontaron los gallos el incierto desenlace.
A falta de una escalada de camino a meta se auguruaba el ataque de alguno de los corredores que mejor suben. Y así fue. Aunque el que cambió el ritmo sería un nombre un tanto descontextualizado. Vincenzo Nibali efectuaría una lectura de carrera quirúrgica y aceleró en las rampas del Poggio -dificultad con un 3,7% de desnivel medio). El siciliano abrió una brecha de 12 segundos que gestionaría hasta la recta final. Por detrás reaccionarían Caleb Ewan (Mitchelton-Scott) y Arnaud Demare (FDJ), pero ninguno de los dos alcanzarían a arrebatarle el triunfo al deportista local.
Por tanto, Nibali se coló en el cacareado tú a tú entre Peter Sagan, sexto, y el polaco Michal Kwiatkowski, que venía de haber dominado la Tirreno-Adriático. El corredor del Sky era el defensordel título en la Milán-San Remo pero no le llegaría el fuelle ni para concluir entre los 10 mejores. Tras 7 horas, 18 minutos y 43 segundos, el jefe de filas del Bahrain-Merida se apuntó el primer logro de 2018 y devolvió a la tribuna translpina la propiedad de su clásica por excelencia, que desde 2006 (victoria de Filippo Pozzato) no se quedaba en el Bel Paese.
- Clasificación:
.1. Vincenzo Nibali (ITA/Bahrain) 7h:18:43
.2. Caleb Ewan (AUS/Mitchelton-Scott) m.t
.3. Arnaud Demare (FRA/FDJ) m.t
.4. Alezander Kristoff (NOR/UAE Emirates) m.t
.5. Jurgen Roelandts (BEL/BMC) m.t
.6. Peter Sagan (SVK/Bora) m.t
.7. Michael Matthews (AUS/Sunweb) m.t
.8. Magnus Cort Nielsen (AUT/Astana) m.t
.9. Sonny Colbrelli (ITA/TBM) m.t
10. Jaspet Stuyven (BEL/TFS) m.t