La japonesa Naomi Osaka, de 20 años, consiguió este domingo el título más importante de su corta carrera, el trofeo de Indian Wells, torneo Premier Mandatory de la WTA, al imponerse por un claro 6-3 y 6-2, en 71 minutos, a la rusa Daria Kasatkina. De este modo se convirtió en la primera nipona en la historia que se alza con el título en el desierto californiano. Y es que sólo Kimiko Date (1996) y Naoko Sawamatsu (1995) llegaron a semifinales previamente.
La final arrancó con un intercambio de breaks y después, pasados los nervios iniciales, ambas jugadoras consolidaron sus servicios hasta que la japonesa se anotó un nuevo quiebre del saque ajeno en el octavo juego (5-3) que consolidó para asegurarse el primer set con un precioso revés cruzado. En ese momento apareció el entrenador de la rusa, el belga Philippe Dehaes, para animar a su jugadora. "Mete tu personalidad. Se trata de ti misma. ¡Lo vas a hacer! No dejes de creer en ti. ¿Cuántas veces has estado ya en esta situación? Quiere verte de verdad en la pista. Pon tu corazón", le dijo.
Pero sus ánimos cayeron en saco roto. Osaka mantuvo su intensidad y rompió nuevamente a su rival en dos ocasiones para poner tierra por medio (4-1), exhibiendo un tenistodoterreno lleno de clase y potencia. El inesperado clínic de la japonesa se estaba consumando a una velocidad improbable. A continuación, firmó un juego en blanco (5-1) y se llevó el partido con algo de incertidumbre, ya que durante unos segundos no estaba claro si su bola se había ido más allá de la línea de fondo.
La de este domingo fue la primera vez que dos tenistas llegaban a la final en Indian Wells con menos de 21 años desde que Serena Williams venciera a Clijsters en 2001. Y Osaka, que en su camino hasta el título se deshizo de Sharapova, Radwanska, Pliskova y Halep antes de doblegar a Kasatkina, había ganado hasta ahora 1,5 millones de dólares en su carrera, cifra que prácticamente dobló en esta jornada con su triunfo en Indian Wells.
"Hola. Soy nueva en esto... no importa", empezó Osaka el discurso de agradecimiento tras haberse coronado. La jugadora, residente en Estados Unidos desde niña, se olvidó de felicitar a la rusa, 19 del ránking, pero solventó el descuido entre risas. Su espontaneidad de notava contrasta con el estatus que está adquiriendo, pues con esta victoria sonada pasa a ocupar el puesto 22 (antes era la 44). "Quiero agradecer a Daria por ser estupenda, es muy buena persona", prosiguió antes de finalizar declarando su alocución como el "peor discurso de proclamación de un título de todos los tiempos". Eso sí, aventuró que ambas compatirán muchas mas finales.