Los técnicos del Banco de España avisan: cuidado con abrir la mano con las promesas electorales. A pesar de que constatan que la economía va sobre ruedas, no consideran que sea momento para relajar los esfuerzos en la austeridad presupuestaria, cuando el debate sobre las pensiones o la equiparación salarial entre funcionarios está en la calle.
“En el plano interno, aunque se ha percibido recientemente un cierto descenso de la incertidumbre en Cataluña, no se puede descartar un rebrote de las tensiones, que impactaría negativamente sobre la confianza y la actividad”, afirma en una nota informativa, donde también hace referencia a “algunos anuncios recientes sugieren la posibilidad de que se observe una relajación de los esfuerzos de consolidación presupuestaria en el corto plazo, más allá de las medidas ya incorporadas al escenario central”.
El Gobierno no ha logrado cerrar los Presupuestos para 2018, y se encuentra negociando con los distintos grupos parlamentarios. En este contexto, el Ministerio de Hacienda ha pactado subidas salariales a los funcionarios y ha realizado una serie de anuncios, como rebajas en el IRPF a jubilados de una determinada edad o equiparación salarial de las fuerzas de seguridad del Estado y subidas de las pensiones más bajas, así como las de viudedad.
“Esta hipotética relajación generaría un tono de la política presupuestaria más expansivo que, en un entorno macroeconómico caracterizado por una creciente brecha de producción positiva, le otorgaría un carácter procíclico, que retrasaría la reducción del déficit público en términos estructurales y ralentizaría el proceso de disminución de la ratio de deuda pública, que resulta necesario para mitigar la vulnerabilidad de la economía y recuperar la capacidad estabilizadora del presupuesto público ante eventuales perturbaciones adversas”, puede leerse en la nota informativa.
Por lo demás, la economía va bien. El Banco de España prevé que, tras crecer un 3,1 % en 2017, el PIB aumente un 2,7 % en 2018, un 2,3 % en 2019 y un 2,1 % en 2020. En comparación con las proyecciones anteriores, el crecimiento del PIB se revisa al alza en tres, dos y una décimas en cada uno de los tres años, como consecuencia de una evolución reciente más favorable que la anticipada a finales de 2017 tanto de la economía española como de sus mercados de exportación, de un tono esperado de la política presupuestaria más expansivo que el anticipado hace tres meses, y de un impacto algo menos negativo asociado a la situación política en torno a Cataluña respecto al incorporado en el escenario central de las anteriores proyecciones.