Giuseppe Ottaviani fue durante gran parte de su vida un sastre. Nacido en la región italiana de Calabria, en la actualidad, a dos meses de cumplir 102 años, es una de las grandes atracciones de los Europeos de atletismo Master (veteranos) que se están celebrando en Madrid. El transalpino ha aterrizado en la capital española ni más ni menos que para cosechar cuatro medallas de oro. Las disciplinas en las que compite son salto de longitud, triple salto, 60 metros lisos y lanzamiento de peso (tres kilos).
La particularidad del evento y de este candidato a lograr una marca histórica, es que en cada una de las categorías mencionadas se hará con la presea ansiada por todo deportista si es capaz de registrar una marca válida en las pruebas en las que se ha inscrito. Al no tener rivales en la categoría de más de 100 años de edad, compite contra sí mismo. El caso es que Ottaviani este martes ha zanjado su segundo oro.
El lunes fue capaz de alzarse con la victoria en longitud (salto de 85 centímetros). Lo logro después de haber efectuado esa marca en su primer salto. El segundo intento (81 centímetros), el cuarto (57 centímetros) y el séptimo (81 centímetros) no superarían su tratativa inicial. Ottaviani, que descansó en los turnos tercero y sexto de esta disciplina, en esta jornada consiguió alcanzar lo alto del podio en lanzamiento de peso. Poseedor del récord mundial de su edad (4,43 metros), firmó el oro con 3,31 metros. Su segundo lanzamiento fue el mejor (marcó 3,13 metros en el primero y 2,81 metros en el tercero).
Por tanto, a Ottaviani le restan ya sólo las pruebas de los 60 metros y el triple salto. El centenario deportista de Sant'Ippolito ha llegado a este campeonato con sus marcas de 2018 repartidas del siguiente modo: corre los 60 metros en 19.25 segundos, salta 1,16 metros en longitud y 3,27 en triple, y lanza el peso de 3 kilos a 3,17 metros. El único de los 3.844 inscritos que supera los 100 años de edad ha acaparado todas las miradas en un evento que de lunes a sábado, en jornadas de 9 de la mañana a 11 de la noche, ha despertado la atención de los atletas más jóvenes y aficionados.
Pero el doble medallista italiano, que aunque practica once disciplinas sólo ha podido inscribirse en cuatro -por razones de programa del campeonato-, sólo es la cima del espectáculo. Las pistas de Moratalaz atestiguan el derroche de los comparecientes en los lanzamientos (disco, jabalina, martillo normal y martillo de 15 kilos), la Casa de Campo acoge los 5 kilómetro marcha, el Parque de la Cuña hace lo propio con el cross y la pista cubierta de Gallur cubre el resto de elementos atléticos.
La primera jornada evidenció el dominio español en estos Europeos de veteranos, con 29 medallas (14 de oro, ocho de plata y siete de bronce). Estos son los campeones nacionales que ha triunfado hasta el momento: Esther Pedrosa (3000 metros, más de 55 años), Fco. Javier Hernández (Pértiga, más de 50 años), Elisa Hernández 3000 metros, más de 40 años), Carlos Teruel (salto con pértiga, más de 45 años), Lysvan Pérez (salto de altura, más de 35 años), Albert González (salto de longitud, más de 40 años), Inmaculada Zuzuarregui (3000 metros, más de 65 años), Carlos Lafuente (lanzamiento de martillo en 7.2 kilos, más de 45 años), Fernán Campo (salto de longitud, más de 35 años), María José Casinos (3000 metros, más de 35 años), Gaspar Mateu (salto con pértiga, más de 40 años), Lluis Marimón (salto de longitud, más de 90 años), Recuerdo Arroyo (3000 metros, más de 50 años) y Arsenio Gómez (3000 metros, más de 75 años).
Por otro lado, parecería que le ha salido un competidor a Christian Coleman como heredero de Usain Bolt en las pruebas de velocidad internacionales. El estadounidense, de Atlanta, ha sorprendido al planeta con el récord absoluto de los 60 metros logrado en 2018 (6.34 segundos), confirmando lo que ya mostró en los Mundiales de Londres 2017, cuando superó a Bolt para alzarse con la plata en los 100 metros. Y hace un mes, en Birmingham, batió el récord de los Mundiales en pista cubierta de los 60 metros (que poseía Maurice Greene).
Pues bien, en Sudáfrica, cuna de Van Niekerk -el sprinter que destronó a Bolt-, ha surgido una nueva estrella. Es Clarence Munyai, un velocista 20 años que ha batido el récord de su país de 200 metros con un sensacional tiempo de 19.69. Pretoria vivió la explosión de un corredor que no sólo se ha colocado con ese zaprazo en la cima de las marcas de 2018 (ya lo fue en 2017), sino que ha sorpendido a los analistas, pues corre más rápido esa prueba que Bolt cuando el jamaicano tenía 20 años (marcó 19.88).
“Nunca pensé que correría tan rápido con 20. Es una sorpresa tremenda para mí”, confesó Munyai y su entrenador, Hennie Kriel, confirmó la sorpresa: “Cuando corrió las semifinales sabía que podía hacer un buen crono y él me dijo que podía correr en 19.8, pero cuando el reloj se paró en 19.69 pensé que se había roto”. El viento en contra, encima, le entrega un margen de mejora. “No quiero decir que soy como De Grasse o Simbine, porque ellos han ganado medallas y yo sin embargo todavía no he conseguido nada. Hasta que no lo haga, no podré compararme a ellos", responde, cauto, a las expectativas generadas, aunque sí asegura que "quiero llevar una medalla a Sudáfrica en 100 y 200 (de los JJ.OO. de Tokio 2020)”. Su paso por los Mundiales de Londres del pasado año quedó en nada al ser descalificado por pisar la línea de su calle. Pero todo apunta a que el futuro ya ha llegado.