Hasta 31grandes Logias y Orientes acudieron a la instalación del Gran Maestro de la Masonería Española. Óscar de Alfonso fue instalado en una emotiva ceremonia a la que acudieron, llegados de todo el mundo, 14 Grandes Maestros y 31 delegaciones formadas por 57 Grandes Oficiales de Grandes Logias y Orientes.
Entre las dignidades se encontraba el Presidente de Honor de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares y el Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 y Último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España.
El Gran Maestro de la Masonería Portuguesa, Júlio Meirinhos, ocupó el trono de Salomón como Gran Maestro Instalador, asistido en las Vigilancias por el Gran Maestro de la Masonería Alemana, Christoph Bosbach, y el Gran Maestro de la Masonería de Paraná (Brasil), Rubens Martins JR.
En su discurso ante 400 asistentes, el Gran Maestro agradeció la confianza depositada en su persona para un tercer y último mandato e invitó a todos los hermanos a reflexionar sobre el proceso electoral en el que “algunos hermanos se han dejado arrastrar por la pasión y han dejado aparcadas las herramientas masónicas que nos pertenecen a todos”.
Recordó que “prácticas propias del mundo profano" como “el ataque personal para desacreditar al adversario” o el “rencor y la hostilidad en las redes sociales” no son honorables ni propias de nuestra Institución. “Los masones debemos ajustar en todo momento nuestro comportamiento a los principios que decimos amar”, reflexionó el Gran Maestro. “Aunque no estemos de acuerdo entre nosotros, siempre podremos debatir nuestras ideas en paz y armonía, con respeto y tolerancia hacia aquellos que piensan diferente, aceptando la discrepancia pero no el insulto, el anonimato, los falsos rumores, el odio o el ataque a la persona", añadió.
Con estas palabras, Óscar de Alfonso hacía referencia a los ataques sufridos durante la campaña electoral por parte de seguidores de otro candidato tras subir una foto en la red social Imstagran jugando en una piscina con unos cocos después de un viaje a Brasil.
El Gran Maestro llamó a todos los hermanos de la Gran Logia de España a “restablecer la armonía y la concordia” para “vivir la fraternidad” y la “lealtad con mayúsculas a nuestros principios y valores” porque “la fuerza de nuestra institución reside en el compromiso de cada uno de sus miembros con ideales de honor y rectitud. Con hermanos como vosotros se construyeron las catedrales. Es el momentos de pediros a todos que seamos generosos y olvidemos los momentos de tensión vividos, pues nuestra obra común nos necesita unidos y nuestros ideales de amor y fraternidad así nos lo exigen”, apuntaba.
Según se explica en la propia página web, la Gran Logia de España es la Obediencia masónica regular en España, y por tanto el cuerpo masónico que mantiene lazos de amistad y reconocimiento con todas las Grandes Logias regulares de todo el mundo. Con ellas comparte los antiguos principios de la Fraternidad masónica universal, así como una Tradición iniciática que explica la extraordinaria vitalidad que la francmasonería aun conserva en nuestros días.
Además, la Gran Logia de España es depositaria del legado histórico del Grande Oriente Español –fundado en 1889- que tras su regreso del exilio quedó fusionado con la obediencia.