Con el objetivo de avanzar en la inclusión social, la Asociación de Autismo España impulsa este año una campaña con el lema Rompamos juntos barreras por el autismo. Hagamos una sociedad accesible.
En el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, se quiere llamar la atención sobre las barreras a las que se enfrentan las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). Así, recuerdan que este colectivo tiene que convivir tanto con dificultades cognitivas como sociales y que éstas varían en función de cada individuo y de sus necesidades específicas.
Los obstáculos en detección y diagnóstico así como en la fase de detección temprana son, entre otros, la falta de recursos. Tienen que transcurrir varios años hasta obtener un informe que especifique cuáles son las fortalezas y debilidades de los pacientes y más tarde las horas de tratamiento son insuficientes para ayudar a potenciar sus capacidades. A nivel social, el desconocimiento sobre la enfermedad o la escasez de medios impide que las personas autistas puedan relacionarse con el resto de sus compañeros en clase; estén reconocidas laboralmente o acudan a zonas de ocio porque los establecimientos no están adaptados a sus necesidades.
“La inclusión y participación activa en la sociedad es un derecho fundamental para cualquier ciudadano”, defienden desde la asociación. Esta participación, aseguran, implica esferas muy diferentes de la vida social y comunitaria, desde el acceso y utilización de entornos y servicios, hasta el disfrute y aprovechamiento de la educación, el empleo, la cultura o la vida independiente.
La campaña sigue aún vigente porque, desafortunadamente, parece que en la actualidad esta premisa está lejos de ser real y efectiva. Se dispone de normativa, declaraciones, argumentos y documentos de posicionamiento que defienden la igualdad de oportunidades y la no discriminación para todas las personas con discapacidad, pero “en la vida cotidiana se experimentan situaciones diarias de discriminación y exclusión social que están lejos de desaparecer”, lamentan.
En solidaridad con la lucha del movimiento del autismo, más de 300 lugares emblemáticos de toda España se tiñeron de azul en la noche del domingo y muchos más contribuirán hoy a la misma iniciativa.
El Congreso de los Diputados, el Museo Reina Sofía y el Círculo de Bellas Artes en Madrid así como el Gran Teatro del Liceo, en Barcelona; la Cúpula del Milenio en Valladolid; el Parlamento de Navarra; el Palacio de los Momos en Zamora y el Acueducto de Segovia fueron algunos de los que se sumaron a la campaña.