Opinión

Ciudadanos y España

TRIBUNA

Agapito Maestre | Lunes 02 de abril de 2018

Ciudadanos representa un genuino proyecto nacional. Por encima de los mil matices que pudieran ponerse a este partido, Ciudadanos tiene una idea clara y distinta de la nación española. Ha vuelto a demostrarlo ayer, cuando Albert Rivera le ha pedido al PSOE que apruebe los Presupuestos Generales del Estado, lo contrario, es caer en los chantajes de de los nacionalistas del PNV al Gobierno de Rajoy.

Ciudadanos ha construido una alternativa muy bien fundamentada contra el independentismo y, además, no ha dejado de mostrar las carencias y límites de PP, PSC y Comunes-Podemos. Ninguno de esos partidos tiene clara la idea de Estado-nación, o sea del fundamento de la democracia española. Ciudadanos ha llevado a cabo ese relato político en múltiples frentes, comunidades y ciudades con un único objetivo darle estabilidad a la nación española y defender la democracia de 1978.

Ahí reside su grandeza. Ciudadanos mantiene el mismo principio político en el Parlament de Cataluña que en la Junta de Andalucía, en el Ayuntamiento de Lugo que en el de Cabo de Gata. El partido de Rivera es fiel al designio de una nación de ciudadanos libres e iguales ante la ley en toda España. Por eso, me parece una insensatez que se le pida a Ciudadanos que se presente como un proyecto catalán para el resto de España. Resulta extraño que alguien le insinúe a Ciudadanos, aunque sea con la mejor intención, que consiga convencer a la mayoría de los catalanes de que su proyecto es el mejor por interés propio, o sea, para los propios catalanes. Antes que el interés de Cataluña, sí, está el interés de la pluralidad de España y la solidaridad entre españoles.

Si es evidente que el líder de Ciudadanos es un catalán por los cuatro costados, resulta ocioso y, seguramente, inútil y contraproducente insistir en que Ciudadanos tiene un líder catalán y, abundando en ello, es un “proyecto catalán para toda España”. Ciudadanos, nadie se engañe en Cataluña y en el resto de España, no es la antigua Lliga de Cambo, aunque a veces recuerde lo mejor del partido dirigido por el más ilustrado de los políticos que ha dado España en la primera mitad del siglo XX. Es evidente que Albert Rivera aspira con todos los merecimientos políticos e intelectuales a presidir el Gobierno de España, pero nada añade a Ciudadanos el insistir que este partido es una formación catalana para toda España. Falso. Eso sería tanto como confundir las berzas con los capachos.

Sin embargo, hay gente empeñada en mantener lo contrario en los medios de de comunicación. Algunas de esas posiciones tiene buenas intenciones, pero la mayoría tratan de descalificar a quien la mayoría del electorado catalán ha respaldado en las últimas elecciones. En fin, por fortuna, Ciudadanos es el único partido de España que defiende lo mismo en el Parlament de Cataluña que en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo. El resto es faramalla.