La Mesa del Parlament se ha reunido este martes con la cuestión sobre la delegación del voto de Carles Puigdemont como uno de los órdenes del día. JxCat y ERC han avalado la petición del expresident pese a la advertencia verbal de los letrados de la cámara catalana.
La decisión de que pueda delegar el voto podría colisionar con las medidas cautelares del Tribunal Constitucional. Ciudadanos, por su parte, ha enviado un escrito a la Mesa este miércoles para que reconsidere su decisión sobre permitir al expresident delegar el voto.
Los cuatro representantes independentistas de la Mesa -dos de JxCat y otros dos de ERC, incluido el presidente del Parlament, Roger Torrent- han hecho valer su mayoría, frente a los dos representantes de Ciudadanos y al miembro del PSC, y han decidido aceptar por primera vez el voto delegado de Puigdemont.
Según los grupos independentistas, ahora sí se dan las condiciones para que Puigdemont pueda delegar su voto en algún miembro de su grupo parlamentario, JxCat, al encontrarse detenido en Alemania, una situación que se asimilaría, a su juicio, a la de los diputados que se encuentran en prisión preventiva en España, a los que los tribunales sí les han permitido delegar su voto. Sin embargo, los letrados del Parlament han advertido de que esta decisión podría plantear problemas con respecto a las medidas cautelares del TC.
En su auto, el TC resaltaba que "los diputados sobre los que pese una orden judicial de busca y captura e ingreso en prisión no pueden delegar su voto en otros parlamentarios" y considerará "radicalmente nulo y sin valor y efecto alguno cualquier acto, resolución, acuerdo o vía de hecho que contravenga dichas medidas cautelares".
La controversia puede acabar siendo especialmente relevante si los grupos independentistas intentan investir a cualquier candidato a la presidencia de la Generalidad valiéndose del voto delegado de Puigdemont, una votación que podría no ser reconocida por el Estado.
La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ha explicado que su grupo solicitará la reconsideración del acuerdo de la Mesa para permitir la delegación de voto de Puigdemont, una decisión que considera un "error" y un "privilegio" a un "huido de la justicia".
El grupo parlamentario PSC ha registrado ya una solicitud de reconsideración del acuerdo de la Mesa, porque implica "desoír" al TC e "infringir" sus medidas cautelares.
Mientras, el presidente del PPC, Xavier García Albiol, ha anunciado que su formación presentará un recurso de amparo ante el TC por "vulneración" de sus derechos como diputados, si la Mesa no reconsidera la aceptación del voto delegado de Puigdemont.
En cambio, el diputado de la CUP Vidal Aragonés ha aplaudido que la Mesa haya aceptado la delegación de voto de Puigdemont y ha manifestado solidaridad con los Comités de Defensa de la República (CDR), a los que cree que se está "criminalizando".
Por otro lado, el exconsejero Jordi Turull, en una carta escrita desde de la cárcel de Estremera (Madrid) publicada en La Vanguardia, ha acusado al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena de "impedir" su investidura por no verla "acertada" y ha tildado de "falta de respeto" que en el auto de prisión "mezclara sin ningún fundamento científico criterios de psicología de estar por casa".