Los trabajos para ensanchar las aceras en la nueva Gran Vía comenzaron en horario nocturno este martes. Las primeras tareas de desvío, que durarán tres días, se realizarán de noche para interferir lo menos posible al tráfico, dado que, además de la colocación de las barreras físicas necesarias, es preciso repintar los nuevos carriles.
Los trabajos comenzarán en el arranque de la Gran Vía en la calle de Alcalá y llegarán la tercera noche hasta la plaza de España.
El desvío consistirá en desplazar la calzada hacia el lado de los números impares, manteniendo la misma sección (dos carriles por sentido). De esta forma, se reduce, en el lado de los impares, la ocupación en el antiguo carril bus (que ahora estaba restringido al tráfico y de uso exclusivo peatonal) y aumenta la ocupación en el lado de los pares. Esto permitirá el inicio de los trabajos de ampliación de las aceras en el lado de los números pares.
En esta primera fase, que tendrá una duración aproximada de tres meses, se mantiene la sección de calzada, es decir, dos carriles por sentido, reservando uno de ellos en cada sentido como carril bus.
Durante la duración de las obras se desplegará un dispositivo especial de Agentes de Movilidad que efectuará labores de vigilancia de las zonas de carga y descarga, y de apoyo a la organización de los trabajos, las labores asociadas a la ejecución de cualquier obra.
Por este motivo se recomienda a la ciudadanía evitar la circulación en vehículo privado por la zona afectada por las obras y utilizar el transporte público para acceder a la Gran Vía.
El objetivo de este proyecto, aseguran desde el Consistorio, es mejorar el equilibrio de la calle facilitando la movilidad peatonal y la accesibilidad universal, introduciendo la movilidad ciclista y reordenando las marquesinas de autobús para optimizar el transporte público colectivo.
Por otra parte, se mejorará la permeabilidad transversal de la Gran Vía con la creación de nuevos pasos de peatones y la ampliación de los existentes. En conjunto, se trata de reordenar los usos, los equipamientos y la sección de la calle, manteniendo su papel como eje fundamental del centro histórico pero redistribuyendo el espacio destinado a las distintas formas de movilidad más acordes con las demandas y necesidades actuales.