Felipe VI ha trasladado su firme respaldo a los jueces como "garantía última de los derechos y libertades" de los ciudadanos y "factor esencial para el respeto de la ley como expresión democrática de la voluntad" de todos ellos.
El Rey ha manifestado este mensaje de apoyo y confianza ante la cúpula judicial, durante la ceremonia de entrega de los despachos a la nueva promoción de jueces que ha tenido lugar en el Auditorio de Barcelona. El jefe del Estado ha dicho ser consciente de "la dificultad y la responsabilidad" de la tarea de los jueces, y ha elogiado su "independencia, rectitud, imparcialidad y sólido sentido de la justicia".
"Gozáis del respaldo de todos para que vuestra actuación responda fielmente a las expectativas depositadas en la labor de juez, como garantía última de los derechos y factor esencial para el respeto de la ley, como expresión democrática de la voluntad de los ciudadanos", ha asegurado don Felipe, a quien los asistentes, en pie, han brindado una cerrada ovación.
El magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que ha procesado a la cúpula del proceso unilateral hacia la independencia, ha departido varios minutos con el jefe de los Mossos d'Esquadra, Ferran López, al coincidir en Barcelona en el acto de entrega de despachos judiciales, presidido por el Rey.
Llarena asiste como público al acto, en el que intervendrá su esposa, Gema Espinosa, directora de la Escuela Judicial, junto al Rey Felipe VI y al presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes.
Minutos antes de que se iniciara el acto, Llarena se ha acercado a la zona en la que se encontraba el jefe de los Mossos d'Esquadra, Ferran López -a quien ya interrogó como testigo en la causa sobre el 1-O- y han departido con él durante unos minutos, en presencia del jefe de la Policía Nacional en Cataluña, el comisario Sebastián Trapote.
También se encontraba junto al corrillo el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, Ángel Gozalo, aunque en su caso no participaba directamente en la conversación.
A diferencia de otros años, no va a haber representantes políticos ante el deseo de la cúpula judicial para poner de relieve la independencia e imparcialidad de los tribunales respecto al poder ejecutivo y legislativo.
En el Auditori de Barcelona solo va a estar el titular de Justicia, Rafael Catalá, en su condición de 'ministro de jornada", que es el que acompaña a la Familia Real a actos oficiales.
La entrega de los diplomas a los nuevos jueces tiene lugar tres días después de la salida de prisión bajo fianza de Puigdemont una vez que la Justicia alemana haya descartado el delito de rebelión en su proceso de extradición a España.
Por su parte, los autoproclamados Comités de Defensa de la República han hecho un llamamiento para boicotear el acto y los Mossos han tenido que blindar la sede de la Escuela Judicial para garantizar que se pueda celebrar el acto.
Los Mossos han desalojado, sin cargar, a decenas de personas que se han concentrado frente a las puertas del Auditorio de Barcelona, donde el Rey preside hoy la entrega de despachos a los jueces, tras burlar el cordón de seguridad al llevar horas ocultos en el Museo de la Música, situado en el mismo espacio. Según ha podido comprobar Efe, entre 40 y 50 personas han salido hacia las 11.00 horas del Museo de la Música, situado justo enfrente del Auditori, y se han concentrado coreando "Els Segadors" y gritos contra la presencia del Rey en Barcelona, además de consignas como "No pasarán". Efectivos antidisturbios de los Mossos d'Esquadra se han desplegado frente a los concentrados y han empezado a retirarlos uno a uno, asiéndoles por los brazos, mientras los activistas mantenían una actitud de resistencia pasiva.