"Me gustan Houston y Golden State. Eso sí, hay que esperar para ver la salud de sus jugadores, pero son mis dos favoritos", ha declarado este miércoles Kobe Bryant. El astro de los Lakers, ganador de un Oscar y de cinco anillos de la NBA, considera a los Warriors favoritos para revalidar su título. A pesar de estar atravesando una racja tenebrosa que les hace encarar los play-off sin Curry -en primera ronda- y con una marejada de dudas que ha incluido desavenencias entre los jugadores y el técnico en relación con el compromiso de los primeros.
Bryant también tiene en cuenta a los de Houston, mejor récord de la liga. "Se han colocado en una posición privilegiada por su juego versátil, velocidad y agresividad. Los Rockets son más agresivos que los Phoenix Suns que entrenó Mike D'Antoni, porque sus jugadores no eran físicos y Houston sí los tiene", expuso la 'Mamba negra', un analista de baloncesto que confía en la experiencia ganadora del vestuario dirigido por Steve Kerr como parámetro crucial a la hora de la verdad.
Pero, es que los californiano cerraron su temporada regular, la pasada madrugada, con la peor derrota desde que arrancó la obra revolucionaria que les ha llevado a jugar la últimas tres Finales y a ganar dos de ellas. Fue en el Vivint Smart Home de Utah. Una de las mejores defensas del campeonato y uno de los bloques más engrasados desde el All Star, que dirigen Ricky Rubio y el novato estelar Donovan Mitchell acribillaron a los favoritos por 119-79. Nunca en la era de Kerr en el banquillo los de la bahía de San Francisco habían sido vapuleaqdos por 40 puntos.
Esta paliza confirmó la crisis de resultados y sensaciones de una plantilla que ha sido limada por las lesiones y también por su actitud. El técnico ha llegado a subir el tono en las críticas públicas a sus jugadores por la falta de concentración, racheada, que han ido alimentando a lo largo y ancho del calendario. Esos dos factores les han llevado a quedarse en 58 triunfos, otra excepción negativa en el proceso de los Warriors. En los cursos precedentes acumuló 67, 73 y 67 victorias.
En el duelo ante los Jazz, en el que Mitchell anotó 22 puntos (4 de cinco en triples) y otros cinco jugadores estuvieron en dobles dígitos, los visitantes se quedaron en 16 y 17 puntos en los dos primeros cuartos. Esto es, tiraron el partido a las primeras de cambio. Entre los que comparecieron en esa debacle histórica dentro de la obra de Kerr destacaron nombres como Kevin Durant (13 puntos), Klay Thompson (23 puntos), Draymond Green, Zaza Pachulia, Shaun Livingston, Nick Young, Jordan Bell, David West y Javale McGee. Es decir, la mayoría de los que componen la rotación habitual salvo los infortundos Curry, Andre Iguodala y Patrick McCaw.
Este hecho ha refutado las airadas declaraciones que el preparador ejecutó después de que sus puplos cayeran ante los Pacers hace días. "Estoy enfadado y avergonzado. Sé que este partido no significa nada para los cruces, pero los playoffs comienzan la próxima semana. El esfuerzo (que ofrecieron sus jugadores) fue vergonzoso, patético", manifestó entonces. Y recibió, acto y seguido, uan corrección de Durant: "Creo que a todos los de este vestuario les importaba el partido. No estoy de acuerdo (con lo que dijo Kerr), pero entiendo lo que está haciendo".
El caso es que para comprobar si 'Durantula' y sus compañeros entienden que su entrenador lleva meses avisándoles de lo complicado de desenchufarse y querer despertar en pleno partido, sea cual sea el rival, es muy complicado, tendrán que arrancar los play-offs. Porque hasta este partido 82 de su cuenta particular, se podría atribir esa indolencia periódica a una dejadez porque ya no podía aspirar el primer puesto de la Conferencia Oeste y el cuerpo técnico lleva un tiempo preponderando el cuidado físico y trabajando para localizar un guión pararelo a la rehabilitación de Curry.
Sea como fuere, los Jazz les tienen tomada la medida. No cabe duda. El entramado defensivo de Rubio -13 puntos, cinco rebotrs y cinco asistencias- y sus acólitos se les atraganta a los defensores del anillo. Los Warriors han perdido tres de los cuatro enfrentamientos ante los de Utah esta temporada, con un promedio de 29,6 puntos de desventaja. Y en esta madrugada se reprodujeron los parámetros habituales por los que sangran los campeones ante los de Salt Lake City: las pérdidas (16, para 25 puntos ajenos), la pintura (62 puntos frente a 38) y la intensidad. Los californianos, fuera de la dinámica mental necesaria, nunca fueron por delante en el marcador.
“El mensaje principal que quise transmitir es que debemos defender mejor. Tenemos que volver a ser uno de los mejores cinco equipos defensivos de la competición”, aclaró Steve Kerr tras la enésima crítica pública a sus después del resbalón ante la franquicia de Indiana. “Probablemente elegí mal las palabras que dije en Indianápolis. Lo que trataba de hacer era recordar a los jugadores lo difícil que será ganar en los play-offs", recalco. Quizá sus jugadores se hayan cobrado una pequeña venganza en Utah. Habrá que esperar a la inauguración de la post-temporada.