La mayoría independentista de la Mesa del Parlament (JxCat y ERC) ha acordado que la Cámara catalana presente una querella contra el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena por presunta prevaricación. Ante esta decisión, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha advertido de que este movimiento puede constituir "malversación de fondos, aparte de otros delitos".
En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Méndez de Vigo ha asegurado que así lo han avisado los propios letrados del Parlamento catalán, que ya han expresado sus reticencias sobre su viabilidad.
El portavoz del Ejecutivo ha manifestado que esa posible querella tenían que hacerla, en todo caso, unos grupos políticos concretos y no el Parlament.
Imputar al Parlament esta querella, ha alertado, puede "ser malversación de fondos públicos, aparte de otros delitos". Por eso, Méndez de Vigo ha considerado que "estaría bien" que el Parlament se ajustase a lo que dicen los letrados: "Que luego no digan que no sabían las consecuencias de lo que estaban haciendo porque se lo han dicho con toda claridad", ha concluido.
No ha aclarado sin embargo si el Ejecutivo tiene previsto dar un paso judicial tras este anuncio. Al respecto, se ha limitado a contestar que la noticia aún acaba de conocerse y ésta se trata solo de "una primera impresión".
Méndez de Vigo ha lamentado además que desde las elecciones del 21 de diciembre "la situación no haya cambiado" en Cataluña y siga siendo "más de lo mismo", ya que los independentistas no se ponen de acuerdo y todos son candidatos "imposibles".
En este sentido, ha criticado que el presidente del Parlament, Roger Torrent, siga haciendo propuestas "inviables" una y otra vez, al incumplir las condiciones establecidas por el Tribunal Constitucional para una investidura válida, que tiene que ser presencial, por lo que aún puede seguir así "mucho tiempo".