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NBA. Wade y los Spurs reaccionan pero los Warriors siguen vigentes

BALONCESTO

M. Jones | Miércoles 18 de abril de 2018
Los californianos ya dominan su serie contra los tejanos por 2-0.

"El partido demostró que todavía no hemos ganado nada y que debemos mantenernos enfocados en que para superar la eliminatoria necesitamos cuatro triunfos", declaró Kevin Durant al término del segundo partido de la primera ronda de los playoffs que sus Golden State Warriors ganaron ante los San Antonio Spurs. El MVP de las pasadas Finales corroboró una percepción repetida hasta el cansancio por su entrenador Steve Kerr a lo largo de su irregular temporada regular. Si los vigentes campeones no están concentrados en ambas fases de juego pueden caer contra cualquiera.

Ese axioma, que parecieron tomar en serio en la paliza asestada a los tejanos que abrió la poste temporada, quedó nublado en el primer cuarto del segundo capítulo de la eliminatoria. Y es que ese periodo superaron las 10 pérdidas, un ratio de descuidos que se ha repetido en todo el curso y que les ha costado perder más partidos de lo esperado. Además, la intensidad no resultó la adecuada y los pupilos de Gregg Popovich, mermados otra vez por la baja de Leonard, sacaron la cara.

Guiados por un LaMarcus Aldridge más reconocible (34 puntos y 12 rebotes), los de El Álamo llegaron al descanso sabiendo que habían impuesto su plan: entorpecer el ritmo ajeno, no permitir ni una canasta fácil y fluir más en ataque. Con esa hoja de ruta y la aportación de los secundarios compitieron como se esparaba de ellos, con la confianza de llegar hasta el tramo final con opciones. El triplista Patty Mills despertó de su letargo (21 puntos) y otros tres visitantes llegaron a los dobles dígitos. Fueron Pau Gasol (12 puntos, 6 de 6 en tiros libres, 4 rebotes y 3 asistencias), Rudy Gay (12 puntos) y el eterno y pleno de clase Manu Ginóbili (10 puntos, 2 rebotes, 3 asistencias y 2 robos).

El 53-47 favorable a los Spurs que dio paso a la visita a los vestuarios, sin embargo, desembocaría en la charla de Kerr y la reactivación mental de los Warriors. A partir de la reanudación anotarían 33 y 36 puntos (para el 101-116 final). Y cedería 22 y 26. Kevin Durant tiró de todos (32 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias) y Klay Thompson remató la victoria, tomando el relevo del ausente Curry (31 puntos, 12 de 20 tiros de campo, incluidos 5 de 8 triples). Los dos brillaron en el tercer cuarto, ese periodo en el que los de la bahía de San Francisco han acribillado los partidos de playoffs de manera tradicional en los últimos tres años.

Esta vez la apuesta por Javale McGee no le salió tan redonda a Kerr, pues San Antonio ajustó y promocionó a un Aldridge imparable, pero el pívot devenido en titular anotó 10 puntos, capturó 7 rebotes, dio dos asistencias, firmó dos robos y puso un tapones. Le acompañó en el esfuerzo coral un Andre Iguodala que se asomó a la eliminatoria en la faceta atacante (14 puntos, 4 de 5 en triples, 5 asistencias, 7 rebotes, un robo y un tapón). Y se notó la mano y el peso de David West (10 puntos, 3 de 3 en tiros de campo y 4 de 4 en la personal, con 4 rebotes, dos asistencias y un tapón), mientras que la influencia de Draymond Green, Looney y Livingston redondearon otra muestra de jerarquía del fondo de armario californiano.

Popovich necesita soluciones para acolchar el acierto solitario de su estrella y ganar al menos un partido en el AT&T Center para evitar la segunda barrida consecutiva. Porque, a pesar de haber optimizado el rendimiento colectivo de los suyos en relación con el estreno, la estadística final no miente: 53% en tiros de campo local por el 41 visitante y 48 a 14% en triples. Aplacado el factor del tempo, el veterano técnico ha de idear armas que frenen el magnetismo de los ejecutores individuales oponentes. La pareja Durant-Thompson se fue a 63 puntos y 8 triples.

Además, la segunda jornada de la ronda inicial de la post temporada recogió una buena noticia para la liga y mala para los Sixers: Dwayne Wade ha renacido. El emblema de Miami explotó para igualar la serie a uno, robar el factor cancha y romper la histórica racha de victorias consecutivas al final del curso de los de Philadelphia (quedó en 17 duelos ganados). Autografió un desequilibrante registro de 28 puntos, 11 de 16 tiros de campo, 7 rebotes, 3 asistencias y dos robos. En torno a su bandera los Heat dispararon su confianza y rigor para acabar asaltando los pronósticos tras la debacle del primer día y ganar por 103-113.

El jugador de 36 años resplandeción en el segundo cuarto (15 puntos), perdiodo en el que su equipo dio un golpe de autoridad (13-34). Los jóvenes jugadores de los 76ers no recobrarían la fe ni el acierto del primer partido de la eliminatoria y pasaron de anotar 18 triples el fin de semana a fallar 16 de 18 tiros al descanso. En esa faceta puntales como Covington y Saric fallaron todo lo que intentaron en ese tramo calamitoso. Ben Simmons registró 24 puntos, 9 rebotes, 8 asistencias y 2 tapones, pero sus escuderos no respondieron. Los triplistas Belinelli y Reddick naufragaron y el todoterreno Ilyasova sólo apareció en el intervalo postrero en el que la remontada fue efectiva -se pusieron 96-98, nentralizando una distancia de 16 puntos-. Entonces, Wade puso el lazo con dos canastas trascendentales.

Finalmente, Dragic (20 puntos) James Johnson, Josh Richardson, Wayne Ellington y Kelly Olynyk (todos ellos en dobles dígitos) y la anestesia del ritmo le valió a Spoelstra apuntarse un tanto estratégico que provoca que el tercer partido, que se jugará ya en el American Airlines de Florida, cobre una importancia excepcional. No estará allí Joel Embiid, que se perdió el décimo envite consecutivo, y el minutaje de Hasan Whiteside sigue siendo una incógnita. Queda por constatar si la defensa de los Heat reaparecerá en estos niveles para soportar el fluir de los de Phillie. Porque, pese a los pesares, Saric -gris- acabaría con 23 puntos, 9 rebotes, y 4 robos.

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