La madrugada en la NBA arrancó con el segundo partido del cruce entre los Raptors y los Wizards. El primer envite entre el líder de la Conferencia Este y el octavo de esa tabla se definió en el cuarto final, cuando la mayor profundidad de banquillo de los canadiense y el rigor de su defensa neutralizó el talento de los principales espadas del sistema capitalino. Ese evento susurró una igualdad pronosticada para el resto de los eventos, pero los de Toronto darían un golpe sobre la mesa para traspasar la relación de fuerzas mostrada en la temporada regular a los playoffs.
Esta vez salieron con todo a la pista y casi resolvieron el segundo punto y la defensa del factor cancha en el cuarto inicial. El periodo finalizó con un esclarecedor 44-27. La distancia en la intensidad y la convicción entre los dos escuadrones subrayó algo imprevisto: la derrota del fin de semana ha mermado la fe de los de Washington en su supervivencia ante el mejor conjunto del lado en el que compite LeBron James. Seis jugadores locales llegarían a los dobles dígitos en cuanto a anotación, pero sería DeMar DeRozan el determinante.
El astro californiano guió el fluido esfuerzo coral de su conjunto con 37 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias. A su lado brillaron Lowry (13 puntos, 12 asistencias y 7 rebotes), un renacido Jonas Valanciunas (19 puntos y 14 rebotes), la fiabilidad de Ibaka (10 puntos, 9 rebotes y dos asistencias) y el aporte de secundarios valiosos como C.J. Miles (18 puntos desde el banquillo) y Delon Wright. El 130-119 retrató la soberbia relación anotadora de los canadienses (44, 32, 24 y 30 puntos) y la incapacidad de los visitantes para aguantar esa exigencia. John Wall fue el mejor de su delegación con 29 puntos, seguido por Mike Scott (20 puntos) y Kelly Oubre (14 puntos), pero el naufragio de Bradley Beal fue devastador para los de Scott Brooks. El técnico deberá ajustar para ganar al menos un partido en el Capital One Arena si no quieren ser barridos.
Esa misma situación límite viven los Bucks. Al igual que los Wizards, se lucieron en el debut de su serie ante los Celtics, llevando a los de Boston a la prórroga para decidido el primer punto de su eliminatoria. Sin embargo, de vuelta al TD Garden se desplomaron. La exhibición del "indefendible" Giannis Antetokounmpo (30 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias) no bastó para empastar la eficacia de la idea colectiva de los de Brad Stevens, que localizaron en Jaylen Brown al sustituto de turno del lesionado Kyrie Irving. El escolta sumó 30 puntos y sintetizó la mentalidad con la que su camarín ha superado las graves lesiones de dos de sus estrellas.
"Durante toda la temporada se han escrito muchas cosas de nosotros en las que se cuestionaba si realmente nosotros éramos un equipo ganador y hemos demostrado que se siguen equivocando", declaró tras haber tumbado a los de Milwaukee por 120-106. No lo hizo él sólo, ni mucho menos. Terry Rozier, héroe el domingo pasado, aportó 23 puntos, Marcus Morris anotó 18 tantos -desde el banquillo- y Al Horford (16 puntos, 7 de 11 tiros de campo, 5 rebotes y 4 asistencias) hizo lo que se esperaba de él. Y ante el bajón del novato Tatum dieron un paso al frente Monreo y Larkin, rubricando que a pesar de las bajas la habilidad gestora de Stevens sigue intacta.
Los pupilos de David Fizdale cedieron al menos 30 puntos en tres cuartos y ese bagaje no les resulta sostenible para mantener sus opciones vivas. Khris Middleton (25 puntos) y John Henson y Eric Bledsoe (12 puntos por barba) apoyaron el esfuerzo del heleno, pero les faltó convencimiento y equilibrio para no salir de Boston con un marcador global muy desfavorabe. Un triunfo de la franquicia dinástica en el Bradley Center les complicará mucho su plan para la post temporada.
Por último, los Pelicans siguen su espléndida ejecución ante Portland. Al galope de Jrue Holiday (33 puntos y 9 asistencias), los de Nueva Orleans volvieron a enfangar el estilo rítmico de los Blazers y, sobre todo, rompieron de nuevo el buen hacer de la pareja Lillard-McCollum. Sólo el primero lograría jugar cerca de su nivel (17 puntos), pero la tensión ha contaminado a su eficacia (1 de 7 triples y 7 pérdidas). Asimismo, los de Alvin Gentry dibujaron un tercer cuarto decisivo (19-33) en el que su mayor amplitud de plantilla marcó al diferencia.
Anthony Davis firmó un doble-doble de 22 puntos y 13 rebotes y estuvo acompañado por Nikola Mirotic (17 puntos y 8 rebotes) y por Rajon Rondo (16 puntos, 10 rebotes y 9 asistencias). Con este 102-111 los terceros clasificados de la Confrencia Oeste quedan contra las cuerdas y con todas las papeletas de convertirse en el primer gran fiasco de estos playoffs. El tercer partido que se jugará el jueves en el Smoothie King Center será el punto de inflexión que dicte el futuro del proyecto entrenado por Terry Stotts, ya que el otrora inexpugnable Moda Center ha sido mancillado por completo.