España y Venezuela han anunciado el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas y el regreso de sus embajadores, con el fin de restituir los canales de diálogo diplomático entre ambos gobiernos, en el marco del respeto mutuo y el derecho internacional.
En un comunicado conjunto, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España y el Ministerio de Exteriores venezolano anuncian el inicio del "proceso de normalización de sus relaciones diplomáticas en beneficio de sus ciudadanos, que están unidos por estrechos vínculos que deben preservarse". Para restaurar esos vínculos vitales entre ambos países, dice el comunicado, se ha convenido "el regreso en los próximos días de sus embajadores".
Más de 200.000 españoles viven en Venezuela. Por su parte, según cifras reveladas el lunes por el ACNUR, más de 100.000 venezolanos han solicitado asilo fundamentalmente en EEUU, en los países vecinos y en Europa, principalmente en España.
En enero pasado, las relaciones entre España y Venezuela se enturbiaron a raíz de las sanciones acordadas por la Unión Europea contra siete altos funcionarios venezolanos. El 25 de ese mes el Gobierno venezolano declaró persona no grata al embajador español en Caracas, Jesús Silva Fernández, por las "continuas agresiones y recurrentes actos de injerencia" del gobierno español en los asuntos de Venezuela, y le dio un plazo de 72 horas para abandonar el país. Al día siguiente el Gobierno español hizo lo mismo con el embajador de Venezuela en Madrid, Mario Isea.
El paso se ha dado después de que, el jueves pasado, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se mostrara dispuesto a dar marcha atrás en su guerra diplomática con España, incluso permitiendo, "siempre que haya respeto", el regreso a Venezuela del embajador español. "Le hago un llamado a mi amigo Marianito Rajoy, vamos a arreglar esto", añadió el mandatario.
Un día antes, se habían reunido en Madrid el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe, Fernando García Casas, y el viceministro para Europa del Gobierno venezolano, Yván Gil. En esa cita, Casas y Gil constataron que sigue habiendo "discrepancias y visiones profundamente divergentes" entre ambos Gobiernos, pero reconocieron la conveniencia de normalizar un diálogo bilateral a tenor de los importantes vínculos existentes entre los dos países. Gil entregó, entonces, una carta del canciller venezolano Jorge Arreaza al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis.