El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado este martes que el Ejecutivo estudiará emprender "acciones legales" ante la decisión de la Mesa del Parlament de Cataluña de autorizar la delegación del voto en la investidura del exconseller y diputado de ERC Antoni Comín, huido de la Justicia en Bélgica.
En una rueda de prensa en Moncloa junto al primer ministro turco, Binali Yildirim, Rajoy ha pedido que se recupere la "cordura" y la normalidad "política y social" en Cataluña con la investidura de un presidente que esté "habilitado para gobernar".
"Lo primero que vamos a pedirle, pero no como Gobierno porque no tenemos competencia para ello a la Mesa, es que su posición sea la de que el señor Comín no puede delegar su voto, algo que en mi opinión no tiene sentido alguno. A partir de ahí estudiaremos todas las acciones legales para evitar que se tomen decisiones que contravengan lo que establece nuestra legislación vigente", ha asegurado.
Fuentes del Gobierno han precisado que primero deben ser los grupos parlamentarios catalanes los que traten de convencer a la Mesa de que reconsidere su decisión de permitir que Comín delegue su voto en el debate de investidura, al igual que ha ocurrido con el voto delegado de Carles Puigdemont.
La Mesa del Parlament ha admitido la delegación del voto del exconseller y actual diputado de ERC Antoni Comín, que se encuentra en Bélgica pendiente de saber si es extraditado o no en virtud de la euroorden impulsada por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena.
La Mesa ha admitido la solicitud presentada por Comín para delegar su voto en el portavoz del grupo parlamentario de ERC, Sergi Sabrià "durante el tiempo que dure" la imposibilidad de acudir al hemiciclo, puesto que no puede abandonar Bélgica a la espera de que las autoridades judiciales se pronuncien sobre la extradición.
La admisión de la delegación del voto a Comín se suma a la ya admitida previamente del expresidente Carles Puigdemont, por encontrarse en Alemania pendiente también de que se decida la petición de extradición, y ambas delegaciones de voto podrían facilitar el desbloqueo de la investidura porque en segunda vuelta no se necesitaría el apoyo de la CUP.
El exconseller Antoni Comín, que se encuentra en Bélgica pendiente de saber si es extraditado o no en virtud de la euroorden impulsada por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, solicitó a la Mesa del Parlament que le permita delegar su voto, lo que facilitaría una investidura. El escrito de petición, registrado hoy en el Parlament, viene firmado por Comín como diputado del grupo parlamentario de ERC.
La coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, ha apostado por tratar de investir a distancia al expresidente catalán Carles Puigdemont a través de la modificación de la ley de presidencia, sin descartar que, en caso de que no funcione, se pueda escoger a una persona "diferente" para president.
En una entrevista en Ràdio 4-RNE, Pascal ha admitido que es partidaria de que haya un Govern "rápido", pero ha subrayado que "primero" se debe proceder a la modificación de la ley de presidencia para poder investir a Puigdemont, quien "nunca ha dejado de ser el candidato", ha remarcado.
No obstante, ha añadido que "si se da la eventualidad de que hay que escoger a una persona diferente, nos tendremos que poner de acuerdo, en un contexto de gente muy diferente" en el grupo de JxCat, del que forma parte el PDeCAT y en el que ha admitido que ha habido "opiniones discrepantes" entre "una visión más pragmática" y otra más "legitimista".
A raíz de la euroorden, que condujo a la detención de Puigdemont en Alemania y a los procesos judiciales para valorar si los dirigentes soberanistas reclamados por Llarena y que se encuentran en el extranjero deben ser extraditados a España, JxCat y ERC han reactivado la delegación de voto para sus diputados huidos.
De hecho, en el último pleno, el pasado 5 de abril, Puigdemont ya pudo votar al delegar su voto en la portavoz de JxCat, Elsa Artadi, al igual que los diputados de su grupo que se encuentran en prisión preventiva: Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull.
Ahora es Comín quien solicita el voto delegado a través del portavoz parlamentario de su grupo, como ya pueden hacer los encarcelados Oriol Junqueras y Raül Romeva. En caso de que sea aceptada la petición de Comín, JxCat y ERC dispondrán plenamente de sus 66 votos en el hemiciclo, lo que aseguraría que una próxima investidura saliera adelante -en segunda votación, por mayoría simple-, sin necesitar más que la abstención de los cuatro diputados de la CUP.
Precisamente, mañana se reúne la Mesa del Parlament, que podría avalar la petición de Comín, antes de que el miércoles se celebre una nueva sesión plenaria para aprobar la convalidación de dos decretos ley firmados por el Gobierno del Estado, sobre la prórroga presupuestaria y sobre la recuperación de una parte de la paga extraordinaria de 2012 por parte del personal del sector público de la Generalitat.