Un mendigo, harto de perder muchas limosnas debido a que sus benefactores no llevaban suelto, o a que éstos usasen esa razón como excusa, decidió actualizarse y hacerse con un datáfono para poder recibir donativos mediante tarjeta.
Ya se trate de un montaje o no, hay que reconocer que el vídeo es de lo más sorprendente y divertido.