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El primer ministro belga presenta su dimisión

el democristiano flamenco Yves Leterme

Miércoles 16 de julio de 2008
"Siento que se ponga en peligro todo el trabajo socio-económico que habíamos emprendido", ha manifestado el dirigente liberal. "Es todavía más lamentable porque los francófonos habíamos aceptado un nuevo diálogo entre Comunidades y habíamos hecho todos los esfuerzos para permitir el relanzamiento de las negociaciones", ha añadido Reynders.

La decisión de Leterme de presentar la dimisión de su gobierno, integrado por cinco partidos -democristianos y liberales flamencos y francófonos así como por los socialistas francófonos-, se ha precipitado después de constatar el bloqueo de las negociaciones para una nueva descentralización del Estado.

Su última propuesta para proseguir las conversaciones había sido involucrar en ellas también a los presidentes de los ejecutivos regionales y no sólo a los responsables de los principales partidos de uno y otro lado del país.



Esta idea, destinada sobre todo a rebajar la presión ejercida dentro de su propio campo flamenco, no habría sido secundada por su partido, el CD&V, lo que habría llevado al primer ministro a un callejón sin salida. Mañana se cumple el plazo que los partidos flamencos habían dado a los francófonos para llegar a un acuerdo sobre una reforma en profundidad del Estado federal, so pena de retirar su confianza al Gobierno.

Los partidos flamencos, especialmente el CD&V, y el partido nacionalista aliado a éste, NV-A, han amenazado en varias ocasiones con dejar caer al Gobierno si antes de mañana no se llegaba a un acuerdo.

Las exigencias de la escisión del distrito electoral BHV y de más descentralización de los flamencos y las resistencias de los valones a aceptarlas ya estuvieron detrás de la grave crisis que vivió Bélgica tras las elecciones de junio de 2007, que dejó al país durante nueve meses sin gobierno.

BHV engloba a la capital del país y a 35 municipios de mayoría francófona de la periferia que están enclavados en Flandes, donde la única lengua oficial es el neerlandés.

Mientras en Flandes sólo se puede votar a listas flamencas y en Valonia a francófonas, los residentes de BHV pueden optar entre ambas, algo que los flamencos consideran contrario a la ley, por lo que exigen la escisión de este distrito, en el que viven muchos francófonos.

Los valones piden a cambio compensaciones en el acuerdo general, como ampliar el territorio de Bruselas -la tercera región autónoma, de estatuto bilingüe pero mayoritariamente francófona- o contar con un corredor que comunique Valonia con la capital, pero cualquier opción que implique ceder territorio a Valonia resulta inaceptable para los flamencos.

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