El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, ha defendido el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2018 porque ayuda a cerrar el legado de la crisis económica en esta Legislatura, y ha añadido que es creíble porque en seis años se ha frenado la recesión.
Durante su discurso en el Pleno del Congreso durante el primer día del debate de enmiendas a la totalidad a los Presupuestos, Montoro ha subrayado la política económica y laboral del Gobierno que ha conseguido convertir una recesión en crecimiento.
"Hemos frenado la caída y la destrucción de puestos de trabajo como nunca", ha dicho al tiempo que ha valorado que la reforma laboral haya hecho "más cercana la negociación colectiva a la realidad que viven las empresas" y haya facilitado "la intensa creación de empleo de carácter indefinido".
Montoro ha defendido unas cuentas públicas que contemplan acuerdos como la subida del Salario Mínimo Interprofesional o con la Función Pública, así como con las administraciones y los gobiernos municipales y autonómicos para poder reutilizar su superávit.
El ministro ha dicho que el objetivo de estos Presupuestos es distribuir los beneficios del crecimiento económico y cerrar el legado de la crisis económica para abrir una nueva etapa de prosperidad y bienestar. Ha afirmado que a partir del trabajo realizado en los últimos seis años de Gobierno "España se asoma a un futuro de los más esperanzadores de su historia". "Hoy está en marcha un crecimiento económico que es el más sólido y sano de la historia que no hemos conocido nunca en nuestro país y que se traduce directamente en la creación de empleo", ha aseverado.
Por todo ello, ha pedido a todos los diputados que "abran las puertas de par en par" y rechacen las seis enmiendas a la totalidad que han sido presentadas, para permitir que el Presupuesto siga su tramitación y pueda ser modificado con acuerdos durante su trámite de enmiendas parciales ya que -ha considerado- que "hay margen".
"El Presupuesto refleja este final de crisis que llama a nuestras puertas, y esto pide el Gobierno a sus señorías que abran sus puertas de par en par", ha urgido tras recordar que en 2012 los presupuestos pedían "repartir los sacrificios de las crisis" y eran "dolorosos" y seis años después las cuentas son para "repartir los beneficios de la recuperación".
Montoro ha pedido afrontar juntos este reto y dar una oportunidad para que se vean beneficiados 13 millones de personas, con bajadas de impuestos, deducciones para familias y subidas de las pensiones más modestas. Ha recordado que las cuentas incluyen más dinero para becas, para inversiones en infraestructuras y para investigación, así como una mejor financiación para las CCAA, y ha dicho que refuerzan la parte del gasto para que sea más social e inclusivo durante la salida de la crisis.
"Tendemos la mano a los grupos que quieran ser corresponsables con esta recuperación económica y abrir las puertas a la estabilidad política", ha señalado. Montoro ha puntualizado que la crisis económica está tocando a su fin y que, aunque no ha terminado, sí se han cerrado sus heridas. "La crisis está derrotada y no va a resucitar y tenemos el reto de cerrarla definitivamente en esta Legislatura", ha dicho.
El portavoz de Economía del PSOE, Pedro Saura, ha asegurado hoy que "no hay derecho a que se utilice a los pensionistas como mercancía política" y que sean la moneda de cambio para lograr el apoyo del PNV a las cuentas de este año.
Durante su defensa de la enmienda a la totalidad presentada por los socialistas a los presupuestos generales del Estado, Saura ha criticado que no hubiera dinero para garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas y que ahora sí lo haya, lo que ha calificado de lamentable y escandaloso.
Saura ha asegurado que Montoro ha presentado los presupuestos "con poca ilusión y poca pasión" porque no se los cree, porque pertenece a un Gobierno "agotado y acosado" por la corrupción y los escándalos. El portavoz socialista ha recordado que Montoro ha destacado en su discurso que la confianza es muy importante para la buena evolución de la economía y se ha preguntado si genera confianza el presentar las cuentas del Estado con seis meses de retraso o el haber mantenido a la presidenta madrileña en su cargo durante más de un mes y medio antes de dimitir.
Para Saura, las cuentas presentadas por el Ejecutivo no responden a un proyecto de país ni hacen llegar el crecimiento a la mayoría, mientras que la enmienda socialista incluye medidas para beneficiar a más de 16 millones de ciudadanos, entre ellos, los que han perdido parte de su renta y han visto reducidos sus salarios durante la crisis.
Ha insistido en que el criterio del Gobierno es que las pensiones suban de acuerdo con la evolución de la economía en España y ha criticado al PSOE por hacerse valedor de la estabilidad presupuestaria en España cuando los gobiernos socialistas llevaron a un déficit público del 7 % en 1995 y del 9,3 % del PIB cuando abandonaron el Ejecutivo.
Por su parte, el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, ha aplaudido el acuerdo del PNV con el Gobierno para subir todas las pensiones el 1,6 % en 2018 y según el IPC en 2019, pero quiere saber cómo se pagará ese incremento, advirtiendo de que no apoyarán que se haga vía impuestos.
Villegas, en declaraciones en los pasillos del Congreso, ha dicho que el acuerdo con el PNV va en la línea de "exigencia" de Ciudadanos para apoyar las cuentas públicas y ve bien que si hay una recuperación económica se pueda hacer un "mayor" esfuerzo en este sentido.
Por tanto, ha insistido, su partido "está a favor" de mejorar la prestación de los pensionistas si hay recursos que permitan hacerlo, aunque esperan explicaciones del Ejecutivo para saber cómo se pagará ese incremento ya que cuando se incluye una nueva partida mediante enmiendas parciales, como sería el caso, debe detraerse otra por igual cantidad.
Lo que no aceptarán, ha subrayado el "número dos" de Cs, son medidas que supongan una subida de impuestos para la clase media y trabajadora. "Eso es una línea roja", ha dicho. Según ha señalado, no conocen los detalles de este acuerdo con los nacionalistas vascos, que se ha hecho a cambio del rechazo de éstos a las seis enmiendas de totalidad, pero entienden que la subida general para todas las pensiones no prevé un aumento de los impuestos. Villegas ha recalcado que la subida pactada con el PNV es un complemento al incremento parcial que ellos acordaron con el Gobierno para apoyar las cuentas públicas.