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Un Real Madrid centrado en el Bayern tumba al Leganés por inercia | 2-1

JORNADA 35: REAL MADRID 2 LEGANÉS 1

Diego García | Sábado 28 de abril de 2018
Los goles de Bale y Mayoral -al inicio y al final del primer acto- propulsaron a un equipo plomizo y repleto de suplentes. Por Diego García

La visita del Leganés al Bernabéu, en este sábado de entreguerras, resultó representar el escenario perfecto para que Zinedine Zidane repartiera descanso y ofreciera a los menos habituales la oportunidad de gritar más protagonismo. El técnico galo, que piensa en las semis ante el Bayern -es lo que le salvaría la temporada-, no convocó a Varane, Sergio Ramos y Ronaldo y suplió las lesiones de Nacho, Isco y Carvajal conformando un once del todo inédito ante un conjunto pepinero que arribaba con la pretensión de cosechar el punto que les falta para sellar la permanencia en Primera.

Los pupilos de Garitano, que sólo contaron con la ausencia de Eraso en la titularidad, quisieron desafiar a esa falta de engrase en la nómina de las piezas del 4-3-3 local y salieron al verde presionando con las líneas adelantadas. Mas el bloque merengue, poblado de nombres hambrientos, se manejarían mejor. Su motivación por granjearse un hueco en la rotación del vigente campeón liguero les condujo a ahogar la salida de pelota blanquiazul y a implementar una intensidad y velocidad, con y sin pelota, que les abonó el 1-0 prematuro. Bale había avisado con un zurdazo alejado del arco -minuto 3-, pero no perdonaría al cazar el rechace de la zaga a un tiro de Benzema en el octavo minuto.

El galés, tan voluntarioso como Dani Ceballos o Borja Mayoral, pescó el balón suelto con una tijera certera. El escorzo envió la redonda a las mallas visitantes, mansamente y después de colarse entre las piernas de Cuellar. Golpeaba primero un gigante que con celeridad supo explotar el riesgo de la ambición del 'Lega': si superaban la primera presión del aspirante a seguir en LaLiga dispondrían de espacios para volar. Las riendas pertenecían a Kovacic, Ceballos y Llorente, y a Casemiro le quedaba la labor de ser pareja de Vallejo en la zaga. El brasileño tendría que estar atento a las fulgurantes contras oponentes. En una de ellas El Zhar le sacaría una falta lateral al mediocentro reconvertido en central, para que Guerrero cabeceara al poste -minuto 25-.

En la parcela de la coordinación táctica sufriría un Real Madrid poco acoplado tras pérdida. Amrabat, El Zhar, Brasanac, Pires y Rubén Pérez tomaron un mayo peso para su equipo cuando se atravesaba la media hora. Y la consecuencia, patrocinada por las incorporaciones potentes de Zaldua, fue que Kiko Casilla a punto estuvo de ceder el empate. No llegaron por poco los rematadores al centro del vasco. Y en la jugada inmediatamente posterior, Mayoral le ganaría un balón dividido a Cuellar para rematar al arco sin portero. Bustinza salvó a los suyos bajo palos. Se corroboró que este era un enfrentamiento de pelaje ofensivo. Aunque Ceballos, participativo, se empeñara en obtener las riendas del tempo.

Las imprecisiones madridistas mermarían el intento de monopolizar la redonda, mientras que el ritmo descendía hasta llegar a tocar ratios de trámite. Theo y Kovacic flaquearon en labores de achique y por ese carril localizó el Leganés la ruta de avance preferida. Y la trinchera de Bale -aliñada por Achraf y Ceballos- supondría la vía por la que generaba más profundidad la circulación local. Y en el 36, en pleno intercambio alegre de alternativas, Amrabat descerrajó un punterazo al larguero. Era el segundo intento que se topaba con la madera de la meta defendida por Casilla. No obstante, el cambio de ritmo y la fluidez entre líneas de los de Garitano floreció ante la anestesia del escuadrón de Chamartín.

Ganó el descanso un Madrid impotente para tomar el control del crecimiento del centro del campo pepinero. Y lo hizo contragolpeando, con una asociación fugaz que tejieron Achraf y Bale para que Ceballos emitiera un derechazo sin puntería -con todo a favor y en la frontal-. Y añadiendo otro gol a su casillero, por obra de Mayoral. El córner consiguiente a la última transición veloz antes del entretiempo, Kovacic centró, Bustinza peinó y el canterano embocó el brete desde el segundo poste -minuto 46-. El colegiado tardó en decretar la validez de la diana, pues el linier le sugirió que había fuera de juego. Finalmente prevaleció el criterio del árbitro principal -decisión acertada- y la inercia plomiza le salió redonda a Zidane.

Garitano tuvo que convencer a sus futbolistas de la vigencia de su libreto, pues los esforzados peones habían superado en cuanto a sensaciones y manejo al tercer clasificado pero entraron a vestuarios con dos goles en contra. Y les instó a aglutinar más posesión y a virar hacia un ataque estático. Recogería un puñado de centros laterales que sólo un testarazo intrascendente de Guerrero tradujo la maniobra en aproximación serie. Y la versión juvenil del Madrid no se dejaría dominar. Alternarían las salidas en tromba y tras robo con elaboraciones horizontales. Siempre adoleciendo del compás que le exigirá el aristócrata germano el próximo martes. Un lanzamiento de falta centrado de Casemiro -minuto 55- rubricó la frescura de la contra merengue.

En el 60, como estab pautado, Benzema y Kovacic dejaron su sitio a Asensio y Kroos. Asimismo, Beauvue sentó a Guerrero. Pero no cambiaría demasiado el guión de un combate alejado de la tensión que pudiera ser propia de esta altura del calendario. La pasividad madridista les costaría el gol de Brasanac -minuto 65-. El 'Lega' sangró la indolencia de Theo, Kroos y Casemiro y Achraf al tiempo que El Zhar y Amrabat combinaban. Éste último, sin marca, centró desde la líena de fondo para que el serbio recortada distancias a portería vacía.

Cuando se cruzó la frontera de los 20 minutos finales, Amrabat chutó dos veces a las manos de Casilla, un portero que salvó a los suyos sacando, in extremis, el remate de Bustinza -minuto 75-. Únicamente la nueva variante, Asensio, ejecutó algún salto de página. Un pase suyo creó el zurdazo desatinado de Bale -minuto 72-. Theo, con otro rendimiento muy pobre, regaló la falta lateral lanzada por El Zhar y cabeceada arriba por Pires -minuto 77-. La incertidumbre, con una atmósfera apagada, se unió con lógica al decantar de la descentrada dinámica local. Y Beauvue retrató la comodidad de su colectivo al sentar a Vallejo en el ecuador del terreno y tratar de marcar con una vaselina desde 35 metros.

Volvió Amrabat a abrir otra decena de minutos -la postrera- con un derechazo desde la frontal de los de Concha Espina. Las facilidades defensivas del coloso y su estado desposeído del cuero dibujó un desenlace incierto y que despetó la silbatinadel graderío, pues el Leganés acabaría encerrando al once ideado por Zidane. Eraso y Naranjo participarían, en busca del empate agónico, pero con padecimiento y desasosiego despidió el semifinalista de Champions otra tarde liguera lúgubre en casa. Regateando el enésimo pinchazo y sin haber sido capaz de relativizar la relevancia del partido venidero.

- Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Kiko Casilla, Achraf, Vallejo, Casemiro, Theo, Marcos Llorente, Kovacic (Kroos, m.62), Caballos, Bale, Benzema (Asensio, m.62) y Borja Mayoral.

1 - Leganés: Cuéllar; Zaldua, Bustinza, Siovas, Rico; Rubén Pérez, Gabriel, El Zhar, Amrabat (Eraso, m.90); Darko Brasanac (Naranjo, m.90) y Guerrero (Beauvue, m.62).

Goles: 1-0, m.8: Bale. 2-0, m.45: Borja Mayoral. 2-1, m.66: Brasanac.

Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité gallego). Amonestó a Zaldua (73) por el Leganés. Expulsó a Gabriel una vez pitado el final del partido.

Incidencias: encuentro correspondiente a la trigésima quinta jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante la presencia de 59.905 espectadores.

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