La temporada 2017-18 no está siendo la mejor para los Cleveland Cavaliers. Quizá sea una de las más brillantes para la individualidad de LeBron James, pero no está brotando una cosecha distinguida para el equipo de Tyronn Lue. De hecho, la revolución implementada en el mercado invernal -en la que se deshiciceron de Isaiah Thomas y de Dwayne Wade, entre otros- no ha funconado como se esperaba y las dudas del otrora favorito se han trasladado a los playoffs. Así lo han corroborado los Pacers, que en la pasada madrugada ganaron por 121-87 a los de Ohio, forzando el séptimo partido.
Los de Indiana volvieron a desnudar las lagunas defensivas y la ausencia de fondo de armario del vigente subcampeón. Victor Oladipo recobró su rol protagónico con un triple-doble (28 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias) que guió a sus compañeros para superar la presión y jugar mucho más sueltos que sus rivales. El esfuerzo coral de los locales, que tuvieron a seis jugadores en dobles dígitos de anotación, se propulsó por la sed de revancha tras el desenlace del quinto partido -en el que la NBA confesó haber cometido errores arbitrales decisivos que favorecieron a los Cavs-.
Domantas Sabonis fue el factor inesperado que terminó de derruir al cierre visitante. El lituano, suplente, firmaría 19 puntos y 6 rebotes, en medio de la exhibición de su sistema. Los Pacers dominaron en el tino de cara al aro (56 a 42% en tiros de campo y 50 a 32% en triples), en los rebotes (44-33) y en el cuidado del balón (7 pérdidas por las 14 de los de Cleveland). La decepción de LeBron James (22 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias) era imposible de disimular al comprobar que el último cuarto fue un trámite. Sus escuderon no rinden en las dos fases del juego y se abocan a la agonía del séptimo duelo. En el que habrán de gestionar mejor sus vaivenes de concentración en The Q.
La cara positiva de esta jornada de baloncesto estadounidense la ha degustado Ricky Rubio. El jugador español, que se lesionó en el primer cuarto, accedió a las semifinales de la Conferencia Oeste al ganar en el sexto partido a los Oklahoma City Thunder. El asombroso duelo entre Donovan Mitchell (38 puntos, 22 en el tercer cuarto) y Russell Westbrook (46 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias) mantuvo el enfrentamiento ajustado hasta el final. Pero el desplome de Paul George y la pobre media anotadora de Carmelo Anthony sentenció al MVP del pasado curso en solitario. Y, claro, ante una de las mejores defensas del torneo no basta con eso.
Los de Salt Lake vieron cómo su rookie de oro se puso a la altura estadística de Kareem Abdul Jabbar y Wilt Chamberlain -como los jugadores con más puntos en sus seis primeros partidos en post temporada- y aplaudieron un nuevo esfuerzo colectivo que subrayó el trabajo de Derrick Favors (13 puntos y canasta determinante), Rudy Gobert (12 puntos,13 rebotes y tres tapones) y de Joe Ingles (12 puntos). Asimismo, la baja de Ricky fue suplida por Alec Burks, que llegó a los 11 puntos.
El relato del apretado desenlace (96-91) contempló el triple de Westbrook que fijó un 92-91 angustioso para la tribuna de Utah. Pero la canasta de Favors (a 1:08 del final) y los tres fallos consecutivos de Russ en el minito postrero dejaron sin significado al parcial de 6-18 con el que los Thunder se reengancharon al partido después de que Gobert hubiera instaurado un 86-73 despejado, cuando restaban 7 minutos. Sólo Steven Adams dio la cara (19 puntos y 16 rebotes) en el día más triste de una franquicia que no engancha la senda adecuada de la reconstrucción.
Y los Raptors también dieron carpetazo a su serie por 4-2. En su caso, los canadienses aceleraron con la vuelta del lesionado Fred VanVleet (5 puntos, 4 asistencias y 4 rebotes) y amortizaron el vacío que dejó en los Wizards el infortunado Otto Porter jr. Los capitalinos notaron demasiado la baja de este tirador en los dos lados de la pista y su ejecución no les dio para contener al fluir de los de Toronto, esta vez encabezados por Kyle Lowry (24 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias) y el inesperado Pascal Siakam (11 puntos, 8 rebotes y dos tapones). El 102-92, resuelto en los minutos finales, entregó el pase a las semis de Este con justicia a los favoritos.
Otra vez más seis jugadores llegaron a dobles dígitos, con DeMar DeRozan impedido (16 puntos), lo que pone de relieve la valía de la propuesta solidaria del entrenador Dwayne Casey. Sin una de sus estellas brillando, amanecieron un rosario de guerreros entre los que Jonas Valanciunas se granjeó un hueco destacado. El lituano amontonó 14 puntos, 12 rebotes y 2 tapones que, junto a la labor de Ibaka (7 puntos, 3 rebotes y un tapón) complicaron las penetraciones de John Wall (23 puntos y 8 asistencias) y el tino de Bradley Beal (32 puntos).
Los de Washington perdieron en la pintura y la mayor concentración de los Raptors (promediaban 18,5 pérdidas en los dos suelos precedentes y en esta madrugada redujeron esa cifra a seis) abonaron el triunfo visitante. El combate entre los banquillos dio como ganador claro al mejor de la temporada regular en la Conferencia Este, que ahora espera a Cavs o Pacers en la siguiente fase. Con la confianza al alza, ya que tuvieron que remontar la brecha de 12 puntos que padecieron en el primer cuarto.