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Giro. La historia por la que Israel ha concedido la nacionalidad póstuma a Gino Bartali

CICLISMO

EL IMPARCIAL | Viernes 04 de mayo de 2018
La carrera italiana comienza en Jerusalén en homenaje al mito del ciclismo transalpino.

"Gino Bartali no era apoyado por la mayoría de la sociedad italiana de su tiempo, lo que le convierte en alguien único por levantarse contra la mayoría y mantener una conciencia propia", declaró Avner Shalev, presidente del museo del Holocausto (Yad Vashem) de Jerusalén, en el acto en el que el Israel rindió tributo a la labor que Bartali hizo en favor del pueblo judío durante las atrocidades y persecuciones nazis campaban por Italia y Europa.

El país hebreo le ha concedido la nacionalidad a título póstumo a un ciclista que, efectivamente, cumplía un rol de rivalidad con Fausto Coppi durante la dictadura de Benito Mussolini. Bartali, en cuyo nombre se celebra la primera etapa del Giro de Italia 2018 en territorio israelí, protagonizó una historia muy particular y que ha pasado a los anales excediendo su extraordinaria trayectoria deportiva. Que fue sobresaliente. Y es que en esa dualidad con Coppi, Gino se manejó para salvar los controles del régimen fascista y salvar la vida de centenares de judíos.

"He venido hoy aquí para dar testimonio de su humanidad y bondad", expuso en el acto de conmemoración mencionado la nieta de Bartali, Giogia. Entre lágrimas, la familiar del emblemático corredor realizó un discurso en el que le catalogó como "un hombre de paz" cuya máxima era "el bien se hace, no se dice". El equipo israelí de ciclismo (Israeli Academy of Cyclists) efectuó unas vueltas simbólicas alrededor del museo del Holocausto para iniciar un evento que vio su final con la entrega a Giogia del certificado que reconoce a su abuelo como ciudadano honorario del Estado de Israel.

El caso es que Bartali, nacido en Florencia en 1914 y católico practicante, usó la fama alcanzada al ganar el Giro de Italia (tres veces) y el Tour de Francia (en dos ocasiones) para eludir los controles de carretera de los agentres fascistas y formar parte de una red que proporcionaba documentos y salida del país a ciudadanos judíos que permencieron en la clandestinidad gracias a la ayuda de un sacerdote de la zona en la que el afamado ciclista entrenada. Gino, a fin de cuentas, ejerció como transportista de la documentación falsa que salvó aquellas vidas.

La dimensión del corredor, que en esos tiempos pioneros llevaba la bandera de Italia extramuros, para vanagloria del régimen, le permitió portar los papeles fraudulentos en el cuadro de su bicicleta sin ser sometido al examen de las fuerzas de seguridad de la dictadura acólita del régmien nazi. "Bartali fue un héroe italiano, pero también un héroe del pueblo judío y de toda la humanidad", proclamó en el acto de homenaje irsaelí el presidente honorario del Giro, Silvan Adams.

Además, "el hombre de hierro de la Toscana", como era apodado Bartali, usó aquel salvocnducto para entregar mensajes confidenciales a los partisanos de la Resistencia italiana, un hecho que le posicionó con claridad políticamente, si bien él rehuyó tal posicionamiento sintetizando el sentido de su actuar al ayudar al débil. "Cuando arriesgas tu propia vida para salvar otras, significa que todavía tienes fe en la humanidad", ápostilló el embajador italiano en Israel, Gianluigi Benedetti, quien zanjó el evento subrayando que "la batalla más importante que ganó fue contra la opresión, la maldad y la injusticia".

Por último, a horas del arranque del Giro Chris Froome repitió la defensa de su inocencia en relación con el positivo por salbutamol registrado en la pasada Vuelta a España. "No me juzguéis aún. Esperad hasta que tengáis toda la información", pidió a los aficionados en la rueda de prensa previa al inicio de la carrera. "Llegarán (las pruebas en su favor). Se trata de de una situación muy difícil para mí porque es un proceso confidencial y hay un proceso en marcha para demostrar que no hice nada malo. No es algo que pueda comentar ahora, pero estoy seguro que cuando lleguemos al final, la gente lo verá desde mi punto de vista", arguyó.

"Estoy totalmente seguro de mi posición, no he hecho nada malo y lo demostraré", refrendó un corredor que competirá bajo la sospecha de la UCI, de sus rivales y del aficionado. Con el riesgo de que un hipotético triunfo le sea retirado, como ya le ocurriera a Alberto Contador. "Es una gran motivación tratar de ganar tres grandes vueltas seguidas. Según las sensaciones que he tenido en el Tour de los Alpes estoy preparado para ganar, pero no puedo decir que esto vaya a suceder. Se verá el resultado dentro de tres semanas. Tengo un equipo extremadamente versátil para ayudarme en cada parte de la carrera", desglosó,

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