Opinión

La redención de España

TRIBUNA

Agapito Maestre | Lunes 07 de mayo de 2018

La redención de España no vendrá por la consunción del gobierno de Rajoy sino por la inteligencia de Ciudadanos. El país, en efecto, se desmorona por todas partes. Pero no caigamos en los melodramas del pasado. Reconozcamos lo esencial: el Gobierno renunció hace tiempo a gobernar con un proyecto nacional y el PSOE, como los boxeadores sonados, se limita a abrazarse al rival para no caer en la lona, o peor, trata de salvarse jugando a la ruleta rusa con una fuerza revolucionaria que odia la democracia. Nos queda, pues, Ciudadanos. El futuro es del partido de Albert Ribera.

Eso es un diagnóstico que ratifican las encuestas, el sentido común y la manera especial de hacer política de esta fuerza política, cuyo primer objetivo es darle estabilidad al Gobierno central y a los mesogobiernos regionales y locales, es decir, darle consistencia y firmeza a la democracia española. Me parece muy acertado hasta fechas recientes sus maneras de sostener el sistema constitucional. El problema es que el nivel de destrozo, ruptura y crisis que generan los gobiernos que Ciudadanos mantiene en el poder pueden pasarle factura a esta formación en el futuro inmediato. Unos pueden reprocharles no haber hecho lo suficiente y otros, lo que es peor, que quizá alcancen el poder, pero sin posibilidad de hacer nada por el campo de minas que han sembrado sus adversarios. Y ahora no me refiero a los gobiernos regionales de Madrid y Andalucía, sino a las quiebras que está creando el Gobierno de España en la gestión de la crisis de Cataluña, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y en la exclusión de Ciudadanos de toda la política de nombramientos institucionales que han pactado PP y PSOE.

El desgobierno de la política de Rajoy están llegando a tales niveles que persistir en mantenerlo en el poder puede resultarle caro a Ciudadanos. Una nación que no está mantenida por fuerzas sociales de carácter político acaba derrumbándose. Y, hoy por hoy, la única fuerza política que soporta la nación se llama Ciudadanos, pero, si se alían, como parece que están haciendo PP y PSOE, con el silencio de Podemos y la ayuda de los nacionalistas vascos, para alargar la legislatura, al precio de eliminar lo que queda de nación, el primer perjudicado, sin duda alguna, será Ciudadanos. Por lo tanto, nadie sea tan ingenuo de pensar que el poder le llegara a Ciudadanos sin hacer nada. Falso. Ahora es, precisamente, cuando tendrá que hilar fino en todos los terrenos y ámbitos del poder. De aquí en adelante Rajoy se le pondrá cada vez más difícil y, más pronto que tarde, Ciudadanos tendrá que optar por retirarle la confianza a Rajoy o dejar correr el tiempo, según oigo de cantoras voces optimistas, para que le llegue el poder sin hacer nada. Yo no acierto a compartir ese optimismo, salvo que nos empeñemos en jugar al derrumbe total de la nación.

Mientras toma una decisión Ciudadanos, bien haríamos en poner pie en pared para coger fuerzas, y apoyar a quienes traten, por encima de cualquier pretensión partidista, de poner un poco de orden en la organización de la decencia nacional.