El Real Madrid aterrizó en el Sánchez Pizjuán con el único objetivo de lograr la segunda plaza. La venidera final de la Liga de Campeones pesa demasiado y Zinedine Zidane no lo escondió. El técnico galo sólo repitió ante el Sevilla a Ramos, Nacho, Casemiro y Benzema con respecto al empate cosechado en el Camp Nou hace cuatro días. De este modo, el combate ante un equipo de hambre reflotada por Joaquín Caparrós constituiría un examen final para piezas que han de ganarse la continuidad. Casilla, Theo, Vallejo, Dani Ceballos, Kovacic, Asensio y Lucas Vázquez fueron lanzados al verde en una de las alternativas postreras.
Y no responderían demasiado bien. Tal vez por lo poco engrasado de la química colectiva de esa nómina de futbolistas o por lo complicado de localizar una veta de motivación, los merengues compitieron atenazados por la densidad con pelota y la descoordinación táctica. Los andaluces, con un dibujo que confió en N`Zonzi y Pizarro para el doble pivote y en Layún, Franco Vázquez y Muriel como patrocinadores de Ben Yedder, apostaron por no exponerse y presionar. Cederían metros y dejarían la iniciativa a un conjunto capitalino falto de velocidad en la circulación y de tensión competitiva tras pérdida.
No disfrutaría la tribuna de un balompié exquisito y tampoco del ardor de otros capítulos de esta rivalidad. Parecería que el carácter de aplazado de la cita -por la final de Copa- contaminó de un compás plomizo al escenario. Diez minutos demoraría la apertura de fuego. Fue el 'Mudo' Vázquez el encargado de inaugurar la producción ofensiva, con un chut a las nubes y un disparo desviado, in extremis, por Sergio Ramos. Casemiro lanzó a las manos de Soria en la llegada inicial madridista, mas no alcanzaría la orquesta visitante a localizar a Ceballos y Asensio, por lo que la traducción del control horizontal en peligro resultó utópica.
La fijación de Benzema como nueve, sin movilidad, redujo las posibilidades ofensivas del defensor del título, generando hectáreas al contragolpe para un Sevilla astuto. La indolencia tras pérdida y la entrada en ignición de Ben Yedder harían el resto. Los disparos de Asensio y de Kovacic, descontextualizados, sólo supondrían el aperitivo para la irrupción del delantero francés. El máximo goleador de los de Nervión en Champions retrató a Vallejo.
El central sería desnudado en el minuto 23, para el remate tímido de Layún; en el 27 perdió un duelo aéreo con Muriel que deparó el 1-0 -Ben Yedder ganó en carrera a Ramos y a Casilla en el mano a mano consiguiente-; en el 43 fallaría ante el galo, que cedió para que Vázquez ajusticiara una pobre salida de Casilla y Nacho despejara bajo palos; y en el 46 salió demasiado, dejando un agujero que la transición sevillana amortizó. N´Zonzi rompió por el centro y dejó el cuero para que Layún abriera más la brecha, a portería vacía. Pero la debacle de la fase defensiva merengue no fue producto unipersonal, sino que la explícita pasividad de todas las líneas afilaron el colmillo de un Sevilla no especialmente entonado.
Los lanzamientos mal dirigidos de Lenglet y Asensio dieron paso al descanso, con sensaciones antagónicas. Los locales habían sabido cómo neutralizar las superioridades laterales de los de Concha Espina y mordido con balones verticales. Y los visitantes naufragaron, básicamente, por la intrascendencia del viaje. El Sevilla viajaba octavo, a un punto del Getafe, esto es, de la frontera de la Europa League. Y con el derbi ante el Betis en el horizonte, el escuadrón de Caparrós se descubrió capacitado para hacer caja este miércoles. Sólo la agresividad de Mercado -que bien pudo ver la roja- inquietó a los hispalenses en el primer acto. Sus imprecisiones fueron maquilladas por el ordenado cierre y el modelo de candado y contraataque.
Saldría con algo más de actitud el sistema capitalino, reclamando más peso en el gobierno del enfrentamiento. El derechazo de Lucas Vázquez que lamió el larguero -minuto 49- y el lanzamiento de falta ejecutado por Sergio Ramos cerca de de la madera -minuto 56- susurraron la metamorfosis, al tiempo que los andaluces se recluyeron. Y lo confirmó el regate sensacional del extremo gallego que provocó un penalti. Sin embargo, Ramos lo fallaría -travesaño mediante- y Casilla le regalaría a Ben Yedder el tercero. Vallejo repelió la redonda sobre la línea. Y en el 60 el ex portero del Espanyol taponó la enésima contra local desprovista de vigilancia ajena.
El técnico de Utrera, que complacido corroboró que las lagunas del coloso seguían vigentes, movió ficha para sentenciar: sentó al cansado Muriel y metió a Sandro. En el 67, después de que el cuadro andaluz frenara el pretendido ritmo madridista perdiendo tiempo, Soria cometería un fallo grosero en el despeje de un córner pero Ramos perdonó. Y a sabiendas de que cada robo era una autopista hacia Casilla, Ben Yedder se destapó como el mejor sobre el césped en el advenimiento del desgobierno. Perdió convicción el Madrid en el rol de patrón y el delantero galo asistió para que Sandro rozara el tercero. Zidane, con la mirada perdida, sustituyó a un Ceballos sin alma y apostó por Borja Mayoral.
Tenía el gigante 20 minutos para, al menos, mejorar su imagen. Sería un ejercicio de futilidad. El bagaje productivo de sus pupilos aceleraría pero sin éxito. El disparo desde la frontal y a las nubes de Benzema -minuto 75-, la volea desatinada del punta galo a centro de Lucas Vázquez -el único que evolucionó- y el cañonazo de Casemiro -minuto 78- estrenaron y clausuraron el arreón. Por el camino Roque Mesa y Carriço suplieron al 'Mudo' Vázquez y a Ben Yedder -querencia por salir de la cueva de Caparrós y cerrar el triunfo con posesión- y Theo redondearía otra actuación decrepita permitiendo la incursión de Mercado que devino en el 0-3, obra de Ramos en propia meta -minuto 86-. Asensio se iría de esta noche aciaga para su camarín con una asistencia -diana de Mayoral en el 88- y Ramos marcaría en su segundo penalti -minuto 95-. Los sevillanos cantaron victoria por su vuelta a la séptima plaza y los de Chamartín, por no sufrir lesionados. No dio para más el ensuciado desempeño global.
- Ficha técnica:
3 - Sevilla: David Soria; Mercado, Nico Pareja, Lenglet, Escudero; Pizarro, Nzonzi; Layún, Franco Vázquez (Roque Mesa, m.79), Muriel (Sandro, m.62); Ben Yedder (Carriço, m.81).
2 - Real Madrid: Kiko Casilla; Nacho, Vallejo, Sergio Ramos, Theo; Kovacic, Casemiro (Marcos Llorente, m.87), Ceballos (Borja Mayoral, m.70); Lucas Vázquez, Benzema y Marco Asensio.
Goles: 1-0, M.26: Ben Yedder. 2-0, M.45: Layún. 3-0, M.84:Sergio Ramos, en propia meta. 3-1, M.87: Borja Mayoral. 3-2, M.95: Sergio Ramos, de penalti.
Árbitro: Antonio Miguel Mateu Lahoz (Comité Valenciano). Amonestó a los locales Mercado (m.42), Pizarro (m.69) y Escudero (m.95), y al visitante Sergio Ramos (m.83).
Incidencias: Partido aplazado de la trigésima cuarta jornada de LaLiga Santander por la disputa de la final de la Copa del Rey, disputado en el Ramón Sánchez Pizjuán ante 38.524 espectadores. Césped en perfecto estado. Desde un palco vip asistieron al partido los actores y miembros del equipo de la serie televisiva "Juego de Tronos".