18 años prisión para los autores
Jueves 17 de julio de 2008
Según el Ministerio Público, José Javier Arizcuren Ruiz, "Kantauri" es responsable del comando, que coordinó el secuestro del empresario Cosme Delclaux, en el mismo zulo de Irún (Guipúzcoa) en el que estuvo José María Aldaya en 1995. Así mismo contó con la participación de Dolores López Resina, alias “Lola”, entonces miembro liberado de la banda terrorista ETA, junto con otros terroristas ya condenados.
Al parecer Kantauri ordenó habilitar "una cárcel del pueblo" para "ocultar futuras víctimas de secuestros" según ha afirmado el fiscal. De manera que se construyó "un habitáculo de 90 centímetros de ancho por tres metros de largo y una altura de 1,94 metros" en la nave que compró Francisco Javier Ramada, otro de los etarras implicados.
Allí fue trasladado Delclaux, según ha declarado durante la vista, tras ser capturado a la salida del trabajo el día 11 de noviembre de 1996 por dos encapuchados que le subieron a su propio coche, le pusieron una capucha negra y le inyectaron "una droga" que le hizo perder la conciencia, para meterle en el maletero.
Así mismo, le forzaron a entrar "a gatas por un agujero" en una habitación que tenía un colchón, una bombilla y un water higiénico, en la que no había ventilación y se oía un constante ruido "de radio no sintonizada" que reproducían unos altavoces ubicados las esquinas del habitáculo.
Agonía en el zulo
Según un agente que participó en el registro, a este zulo se accedía mediante un dispositivo de apertura mecánico oculto entre unas estanterías metálicas.
El industrial vasco ha declarado que sus captores le anunciaron en al menos tres ocasiones que pronto sería liberado, lo que ha tachado "de una cosa bastante dura", ya que nunca se cumplía. A su vez señala que sabía que su padre estaba negociando el rescate.
López Resina y los otros condenados se encargaron de la custodia del empresario, para cuya liberación Eta reclamó a la familia Delclaux la cantidad de 2.500 millones de pesetas (15 millones de euros). La familia pagó mil cien millones de pesetas en dos pagos que se depositaron en dos coches estacionados en sendos aparcamientos.
El secuestrado Cosme Delclaux ha asegurado al tribunal que no llegó a perder la noción del tiempo, y que al parecer fue informado por sus captores de su liberación el día anterior a ésta, ya que "se habían cumplido las condiciones".
"De la misma forma que entré, salí", ha aseverado Delclaux al recordar que el 1 de julio de 1997 le pusieron de nuevo una capucha, le sedaron y le subieron en un coche para dejarle atado a un árbol en un bosque cerca de Durango (Vizcaya), donde horas después fue encontrado.
Más de cien años de cárcel
Tanto "Lola" como "Kantauri", que ya han sido condenados a más de cien años de cárcel desde que fueron entregados por Francia. Han admitido pertenecer a Eta y se han negado a declarar durante el juicio, puesto que no reconocen al tribunal considerando a éste como un "teatro", por lo que ha pedido a su abogada que no le defendiera.
También han acudido como testigos el etarra Francisco José Ramada y su esposa Sagrario Yoldi, quienes ya han sido condenados por este secuestro, y que también se han negado a declarar.
"Lola" fue entregada de manera temporal por las autoridades francesas el pasado 10 de julio, mientras que "Kantauri" fue entregado definitivamente a España por Francia el 7 de noviembre de 2006.
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