La principal alianza de oposición, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), anunció a principios de 2018 su intención de no participar en estas elecciones y ha pedido a los electores no acudir a los colegios, un llamamiento que se espera que sea acatado por la mitad de la población, según estimaciones de las principales encuestadoras del país.
Los opositores argumentan la falta de garantías para un proceso transparente y equilibrado, entre otros asuntos, que podrían hacer de esta elección un proceso "fraudulento".
Las críticas y afirmaciones sobre un supuesto fraude en las elecciones de mañana tuvo acogida en algunos Gobiernos de la región conocidos como el Grupo de Lima, además de Estados Unidos, que han dicho que no reconocerán los resultados.
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Por su parte, la presidenta del Poder Electoral, Tibisay Lucena, afirmó que el sistema de votación obtuvo una evaluación "perfecta" en todas las auditorías a las que fue sometido, y está listo para las elecciones de este domingo. "Cada prueba, cada auditoría, cada investigación que se le hace sale perfecto, como diría en términos de puntos, '20 puntos en la boleta' para todas la pruebas que ha pasado nuestro sistema electoral", dijo la rectora en una declaración a la prensa.
El expresidente ecuatoriano Rafael Correa, que se sumó al grupo de invitados que participará como acompañantes internacionales de las Presidenciales, defendió las garantías del proceso y aseguró que "en el planeta entero no existe elección más monitoreada que la de Venezuela". "Creo que nadie puede cuestionar las elecciones venezolanas, lastimosamente para algunos grupos las elecciones son buenas si ganan ellos, sino hay que deslegitimarla por todos los medios", aseveró el mandatario que llegó a Caracas para sumarse al grupo de acompañantes internacionales.
Correa, reconocido aliado de Maduro durante su mandato, se sumó al equipo de observadores del que también forma parte el exjefe del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, uno de los personajes de mayor relieve en el grupo de acompañamiento.
Por su parte, Maduro hizo una pauta en la veda electoral para mostrar en la televisión pública una obra en construcción, una alocución en la que dijo que aspira a que, tras las elecciones, tanto la Unión Europea (UE) como Estados Unidos tengan "capacidad de entendimiento" pese a las críticas que han hecho al proceso. "Yo aspiro, no solamente de la Unión Europea, aspiro de los Estados Unidos una capacidad de diálogo, de entendimiento, ojalá. Aspiro que escuchen la voz y la verdad de Venezuela", dijo el mandatario en una rueda de prensa consultado sobre la posición de estos frente a los comicios.
Maduro, que dijo hace unas semanas que no le importaría si EEUU o la UE no reconocen el resultado, esta vez deseó "que dejen de escuchar una voz que es minoría hoy en el país, porque lo que era la MUD es una minoría, una minoría que se va a ver, van a quedar desnudos, van a quedar desnudos frente al país".