Pablo Iglesias ha anunciado que una "participación baja" en la consulta sobre su continuidad y la de Irene Montero en Podemos por la compra de un chalé valorado en más de 600.000 euros en Galapagar (Madrid) sería "un fracaso" y, por tanto, les "obligaría" a dimitir.
En una entrevista en la Cadena Ser, el líder de Podemos ha considerado que "más de 120.000 votos" en esa consulta sería "espectacular", una cifra récord que ya obtuvieron en la asamblea de Vistalegre. Ahora mismo, en la formación morada hay 496.770 personas inscritas.
"Una participación baja sería un fracaso y nos obligaría a dimitir"
Iglesias continúa defendiendo la adquisición de este inmueble en la sierra de Madrid. Sin embargo, considera conveniente preguntar a las bases si "sus decisiones personales" les hacen "dignos" de seguir al frente del partido.
Sobre la "persecución mediática" que, en su opinión, sufren él y su pareja dice que ésta no quiera que se extienda a sus hijos. "Puedo asumir que cuando saco a los perros haya paparazis. Pero cuando voy a ser padre me gustaría que el nivel de exposición de mis hijos sea menor que el que tengo donde vivo. Si esa decisión me inhabilita, pongo mi cargo a disposición".
Además, ha querido diferenciar entre lo que le está sucediendo a él y el escrache que sufrió la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Aquello "fue un ejercicio democrático y pacífico de libertad de expresión", mientras que lo suyo son "concentraciones de fascistas" a las puertas de su chalé.
También ha defendido las críticas que ha recibido por parte del alcalde de Cádiz, Kichi: "Si quiere criticarme, tiene todo el derecho a hacerlo". "Yo siempre le he defendido, aunque yo no le voy a pedir que lo haga por mí", ha añadido.