Editorial

Rajoy, contra las cuerdas

EDITORIAL

Viernes 25 de mayo de 2018

Después del éxito de haber logrado aprobar los Presupuestos, cuando Rajoy se disponía a apalancarse en La Moncloa hasta 2020, la sentencia del caso Gürtel ha caído como un rayo. Ni un día de tregua. El PSOE ha presentado una moción de censura que apoyará Podemos, mientras Ciudadanos ha amenazado con otra si no se adelantan las elecciones.

Con la aritmética parlamentaria, si los tres partidos se pusieran de acuerdo, desbancarían al presidente del Gobierno. Pero no parece probable que Albert Rivera se sume a la moción de Pedro Sánchez aliado con Pablo Iglesias para nombrar al líder del PSOE presidente del Gobierno. Y ése es el dilema. Ciudadanos quiere aprovechar el momento dulce que le auguran las encuestas, pero sabe que apoyar un gobierno de izquierdas le perjudicaría electoralmente. Por eso, exige un adelanto de elecciones con el sueño de ganarlas.

Rajoy, como siempre, templa gaitas y espera que sus adversarios muevan ficha. Pretende aprovechar el afán de protagonismo de Sánchez y Rivera con sus respectivas mociones de censura para que se diluya el riesgo de ser escabechado. Los dos aspiran a instalarse en La Moncloa. El líder del PSOE con una moción de censura y el de Ciudadanos con una supuesta victoria electoral. De ahí, que la alianza entre ellos resulte compleja.

Es indudable que la letal sentencia del caso Gürtel ha desbaratado los planes de Rajoy de consumar la Legislatura. Pero tampoco conviene darlo por derrotado. Intentará aguantar contra viento y marea porque sabe que cualquiera de las dos opciones, la moción de censura o el adelanto de elecciones, le fulminarían.

En cualquier caso, no es una buena noticia. En estos momentos de zozobra institucional con Cataluña, incendiada por los exabruptos del racista Quim Torra, el adelanto de las elecciones o la presidencia de Pedro Sánchez desestabilizaría aún más la vida política española. Pero el PSOE y Ciudadanos han olido sangre y quieren aprovechar la brecha del PP para lograr el poder. Rajoy está contra las cuerdas y España se asoma al abismo. El caso Gürtel ha caído como una bomba atómica.