Hace sólo cinco días, el 21 de mayo, Pepe Reina, Paolo Cannavaro y Salvatore Aronica, todos ellos jugadores o ex futbolistas de Nápoles, fueron denunciados ante la Comisión de Disciplinaria de la Federación Italia de Fútbol. El motivo: haber frecuentado, presuntamente, a personas vinculadas con la Camorra (mafia napolitana). Así lo publicó La Gazzetta dello Sport, diario que argumentaba la información situandola en el marco de las pesquisas que estaban desarrollando desde la Dirección Antimafia de Nápoles.
En concreto, al portero de la seleción española se le atribuye haber mantenido "inapropiadamente relaciones de amistad" con Gabriele Esposito, un ciudadano que ya ha sido condenado por delitos anexos al crimen organizado. Según las investigaciones, el guardameta también habría tenido trato con los dos hermanos de Esposito, Francesco y Giuseppe, que son propietarios de una agencia de apuestas de la cadena Eurobet y que, asimismo, son sospechosos de pertenecer al entramado mafioso.
El diario mencionado llegaba a precisar que Reina era amigo de tales personas, llegando a "compartir vacaciones y a realizar intercambios de cortesía", como ofrecer disponibilidad al uso de automóviles de gran cilindrada que eran propiedad de Gabriele Esposito a cambio del acceso al área restringida del estadio San Paolo durante los partidos. Y, por otro lado, a Cannavaro se le imputa ser amigo de los Esposito esde 2009 y haber proporcionado entradas para los partidos a miembros del clan camorrista Lo Russo (mintiendo sobre sus datos). Mientras que a Aronica se le acusa de haber frecuentado a estas personas.
Este sábado ha querido el español aclarar la situación a través de una entrevista concedida al diario partenopeo Il Mattino. En esa charla, el arquero desmiente las acusaciones efectuadas ante la Comisión Disciplinaria de la Federación Italia de Fútbol y ataca a los medios de comunicación que dieron eco a esas pesquisas, que considera del todo falsas. "Todo lo que ha salido no es nada agradable. No soy una persona involucrada con el entorno del que se habló en los periódicos. Y quiero dejarlo claro: no tuve ninguna relación con clanes, jefes o personas vinculadas con la Camorra", ha proclamado.
En la conversación, se le pregunta por cómo conoció a los Esposito, tres empresarios que están en prisión por haber tejido un entreamado empresarial con finalidad mafiosa. "Los Esposito me los presentó, cuando llegué a Nápoles, Paolo Cannavaro, napolitano y capitán del Nápoles", avanza. Y prosigue confesando que "creía que eran empresarios y me encontré con ellos como lo hice con al menos 300 personas más que me presentaron en mis años en Nápoles. Además, me dijeron que eran patrocinadores del club, que tenían contratos comerciales con el equipo". "¿Por qué no iba a confiar?", cuestiona.
A continuación, el portero campeón del Mundial y de la Eurocopa ve cómo le es puesto sobre la mesa la organización de su fiesta de despedida del club napolitano en la discoteca de Esposito. "Me explicaron que fueron liberados y que las acusaciones no eran ciertas. Siempre confío en las personas, aún más si un juez reconsidera sus decisiones", ha señalado el ex jugador del Barcelona, Liverpool o Bayern de Múnich.
"Pasamos alguna noche juntos, pero no había nada que me lo impidiera ya que, lo reitero, me los presentaron como patrocinadores del Nápoles. Siempre me demostraron lealtad, ¿por qué iba a cambiar mi actitud con ellos? También en España, por mi buena fe, tengo amigos de los que no dudo, a pesar de que haya quien me desaconseje su cercanía. Siempre tuve un gran corazón para estas cosas y nunca doy la espalda en las relaciones con las personas", zanjó.
Reina, que está viviendo un intervalo complicado por este asunto, tuvo que responder ante la insinuación de que hubiera participado en algún amaño en sus partidos, ya que los Esposito, como se ha dicho, poseen una casa de apuestas. "Juego siempre para ganar y esto no tiene nada que ver. Siempre fui leal y en aquel sitio de apuestas nunca he entrado", ha sentenciado, cortante. Y se ha despedido defendiendo que "conozco los puntos principales del código ético del Nápoles, que además fueron claves en mi vida como ciudadano y deportista". "He trabajado una imagen de hombre deportivo que ahora debo defender ante noticias repetitivas", finalizó.