Los Lunes de El Imparcial

Christine Mangan: Vientos de traición

NOVELA

Domingo 27 de mayo de 2018

Traducción de Pilar de la Peña Minguell. Planeta. Barcelona, 2018. 351 páginas. 19,90 €.

Por Jorge Pato García



En muchas ocasiones los centros escolares se convierten en lugares donde se rompen barreras sociales debido sobre todo a la inocencia de los alumnos, aunque en la novela que nos ocupa ocurre justo al contrario. Alice y Lucy reciben su formación en un elitista colegio reservado para las familias más adineradas, como es el caso de Alice, huérfana pero con una gran fortuna heredada. Pero hay una excepción, existen un cierto número de alumnos becados que proceden de familias mucho más humildes, el caso de Lucy, y esto hace que resulte un motivo de segregación. Pero a pesar de ello ambas protagonistas superan ese obstáculo y crean una fuerte relación de amistad al encontrar la una en la otra características muy similares, que aprecian y valoran.

Al acabar el último año de formación Alice decidirá contraer matrimonio, aunque sin estar plenamente enamorada, y como consecuencia de ello se trasladará a vivir a Tánger. Estamos en el año 1956, Marruecos está a punto de ser descolonizado y esto hace que una ciudad como Tánger tenga, además de los atractivos habituales, la peligrosidad inherente a las conspiraciones y las tensiones políticas del momento que se está viviendo. Esta ciudad de contrastes no conseguirá cautivar a Alice, muy al contrario le hará encerrarse en sí misma y casi aislarse de su entorno.

Pero todo cambiará cuando transcurrido un año de su traslado a tierras africanas Lucy llama a la puerta de Alice, trastocando por completo su gris existencia, retomando las vivencias pasadas, incluso de las que huían. A partir de ahí Tánger será redescubierto por ambas amigas, la cuidad tendrá otro color, otra luz, otro aroma. Lucy tratará de entender cómo su amiga pudo tomar esa deriva vital de vivir sin amor y trasladarse a un país como Marruecos, cuando éste no había parecido nunca en esos planes de futuro y de viaje que tantas veces imaginaron en su convivencia escolar.

Además de ese giro en la existencia de Alice, el reencuentro también tiene implícito el retorno de cosas del pasado que se empeñan en perseguirlas. Casi como un guion cinematográfico esta novela nos hace casi sentir en nuestro rostro desde el aire cálido africano en una puesta de sol, hasta el gélido soplido invernal en las montañas norteamericanas. Y por supuesto que tanta calidad descriptiva hace presagiar que pronto será llevada a la gran pantalla.