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Indy500. Will Power conquista el paraíso en Indianápolis y Servía lo rozó

AUTOMOVILISMO

EL IMPARCIAL | Lunes 28 de mayo de 2018
El australiano fue el mejor en una versión accidentada del templo del automovilismo.

"Simplemente no puedo creerlo. No puedo describirlo. Tengo ganas de colapsar. No pude dejar de gritar". Así describió Will Power sus sensaciones después de haberse proclamado campeón de las 500 Millas de Indianápolis. El australiano, piloto del equipo Penske -que ganó el campeonato de la edición 2014-, se impuso en uno de los templos del automovilismo contra pronóstico. Su esposa, Liz, declaró que su marido "estaba tan decidido a conseguir el triunfo que al final lo logró".

Un año después del debut en esa cita de Fernando Alonso -piloto que este curso decidió correr del Gran Premio de Mónaco de Fómula 1 para acabar retirándose por vez primera en este 2018-, Power tocó techo. El piloto aussie, de 37 años, fue el que mejor navegó entre los incidentes registrados. Y es que esta Indy500 estuvo marcada por la multiplicidad de choques. Hasta siete accidentes salpicaron el devenir de una carrera tensa.

Además, el calor jugó un factor determinante en la resistencia de los coches y los pilotos. Tanto como las decisiones estratégicas que tomó el equipo Penske. Ese escuadrón logró colocar a uno de sus hombres en la primera línea de la parrilla de salida por tercera vez en el último lustro. Todo un hito al que Power supo localizar la ruta para corresponder con un triunfo que le corona como uno de los nombres capitales de este año en lo relativo al motor.

La edición 102 de esta prueba icónica vio cómo el australiano se colocó en cabeza de carrera cuando sólo faltaban cuatro vueltas para cruzar la bandera a cuadros. En ese momento el español Oriol Serviá y el británico Jack Harvey tuvieron que pasar por boxes al quedarse sin combustible. El catalán sufrió el descenso abrupto de sus opciones a pesar de haber evidenciado una capacidad de pilotaje extraoirdinaria a lo largo del día.

Power amortizó el brete sobrevenido y regaló a Roger Penske, dueño de su escuadra, el decimoséptimo título en las 500 Millas de Indianápolis. Asimismo, el aussie sumó esta pomposa gesta a la victoria precedente que cosechó en la anterior fecha del campeonato, a comienzo de mayo -también en el circuito de Indianápolis-. Saldría a flote con astucia y propulsado por su director de carrera y ganó la partida a dos colosos como Ed Carpenter -segundo- y Scott Dixon -tercero-.

Serviá acabaría en el decimosexto lugar, fuera de la circulación al fallar en los cálculos relacionados con la gestión de la gasolina. Al menos concluyó la cita, un logro al que no pudierona cceder nombres potentes como la piloto estadounidense Danica Patrick, que corría su última prueba como profesional. Este referente del automovilismo estadounidense chocó y tuvo que abandonar en el giro número 68. Rodaba en el puesto 17º cuando se salió de pista en la curva 2.

Este escueto final fue el desenlace de la pionera carrera de Partrick, que se mostró tensa antes de su última competición profesional. Y no escondió su decepción. Volvía a correr en la IndyCar tras siete años de ausencia y para despedirse por todo lo alto. Eligió esta prueba para jubilarse ya que en ese circuito alcanzó el rango más alto logrado por una mujer en el automovilismo. Lo cosechó en las 500 Millas de Indianápolis (tercera en 2009) y las 500 de Daytona (octava en 2013). Pero este domingo se marchó devatasada por lo ocurrido.

Tampoco llegó a buen término el defensor del título, el japonés Takuma Sato. El nipón chocó con la parte trasera del coche de James Davison y tuvo que retirarse. Además, otro gallo, el brasileño Helio Castroneves, corrió la misma suerte. Se torció en la vuelta 146 y no pudo concluir la carrera. Y el británico Ed Jones y el francés Sebastien Bourdais no eludirían la hecatombe de incidentes. Los que sí terminaron la cita, aunque alejados del podio, fueron Alexander Rossi y Ryan Hunter-Reay, que ocuparon el cuarto y el quinto puesto. Simon Pagenaud fue sexto y el joven piloto colombiano Carlos Muñoz llegó séptimo.

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