Deportes

Zidane dimite como entrenador del Real Madrid

FÚTBOL

Efe | Jueves 31 de mayo de 2018
Deja un puñado de títulos en la vitrina de la T4 del estadio Bernabéu.

Zinedine Zidane abandona el Real Madrid con unas cifras de récord a sus espaldas. Tras haber cumplido 879 días al frente del equipo blanco, el francés se marcha habiendo conseguido la racha más larga invicta para un entrenador del Real Madrid.

Zidane ha sabido aplicar el 'laissez faire' en un vestuario donde es preciso combinar orden y tacto a la hora de dirigir estrellas. El día que anunció en el Madrid su deseo de apuntarse al gremio de entrenador, fue una bomba. Nadie en el fútbol podía imaginar que Zidane algún día fuera a convertirse en entrenador.

"Hoy es un día triste para mí, los jugadores y toda la gente que trabaja en el club", ha dicho Florentino Pérez

Era un tipo frío, poco hablador, algo distante y poco dado al folklore. Sin embargo, Zizou tiró abajo todas las dudas que se presumían con unas primeras comparecencias ante la prensa espectaculares.

Dueño del escenario, Zidane comenzó a exhibir una sonrisa cautivadora, a responder cuestiones comprometidas, sacando dientes, y no dando importancia a asuntos que parecían trascendentes.

Y en el campo, fue tirando prejuicios uno detrás de otro. Decían que la BBC era intocable. Y se cargó el mito. Benzema se fue al banquillo. Y Bale también. El galés incluso ni jugó de titular la última Champions en Kiev. Luego lo puso en el campo y regaló la famosa chilena que tumbó al Liverpool. Zidane apeló a la meritocracia. No lo hizo con urgencia. Eso es verdad. Entrar en el equipo titular no es fácil y tener contentos a 22 jugadores toda la temporada es un desafío a prueba sólo de los más grandes.

"Espero que esto no sea una despedida si no un hasta pronto, no tengo ninguna duda de que volverá pero si necesita un descanso también se lo merece", ha deseado Florentino

Con Zidane jugó Isco, tiró de Marco Asensio en las grandes citas, confió a ciegas en Keylor Navas, impuso un centro del campo Modric-Casemiro-Kross, que se hizo indiscutible, y manejó con mano izquierda los berrinches de Cristiano Ronaldo.

Después de tres años, Zidane necesita un cambio de aires. Siempre fue dueño de su futuro. Florentino Pérez fue su gran valedor. El confío en él a ciegas. Y acertó de pleno. Lo fichó con una servilleta. Zidane en su día, se fue de jugador, con contrato en vigor. Y se marcha ahora de entrenador, en lo más alto de su carrera, con el Madrid repleto de éxitos.

En los últimos años, Mourinho dejó huella en el vestuario. Sus cercanos cuentan como cambiaba tácticamente con pasión los partidos sentado en el suelo moviendo las botellas de agua de Solán de Cabras.

Zidane es de otro estilo, de otra pasta, sabe cuando el jugador quiere estar solo, cuando necesita la caricia, supo usar el palo y la zanahoria. Los futbolistas respetan su rango. Tres Copas de Europa consecutivas. Y Zidane se va cuando esta plantilla está ya en la línea de mirar a los ojos al de Puskas, Di Stéfano y Gento en la maquinaria de sumar títulos. Hay una ley no escrita que dice que un entrenador no puede estar más de tres temporadas en un club. Zidane ha hecho oficial esta tesis y ha puesto ese listón en los libros de fútbol.

Zidane, un entrenador de récords

El ya exentrenador del Real Madrid ha conseguido que el equipo permaneciera invicto durante 40 partidos en todas las competiciones, entre abril de 2016 y enero de 2017, la racha más larga de un entrenador blanco.

Zidane tiene un pleno de victorias como entrenador en finales. Ha ganado las ocho que ha disputado: tres Ligas de Campeones, dos Supercopas de Europa, dos Mundiales de clubes y una Supercopa de España, y el equipo ha marcado en ellas un promedio de 2,55 goles por partido. Junto a las ocho finales conquistadas, Zizou ha conseguido una sola liga como entrenador, en la temporada 2016-2017. En ese curso el equipo logró 16 victorias consecutivas, igualando así el récord de Pep Guardiola en la Liga con el Barcelona (2010-2011).

De hecho, Zidane tiene un porcentaje del 70% de victorias en partidos durante el tiempo que ha liderado el club blanco: de los 149 encuentros disputados, ha ganado 104, ha empatado 29, y ha perdido tan solo 16. En estos 149 partidos, el Real Madrid ha anotado 393 goles, con un promedio de 2,6 por juego.