Opinión

Una cuestión relevante

TRIBUNA

Agapito Maestre | Lunes 04 de junio de 2018

Escribamos de política. No perdamos hoy el tiempo hablando del pasado, o sea, de cómo ha llegado Sánchez al poder. Partamos ya de un hecho ineluctable. El nuevo presidente del Gobierno de España ha llegado al poder de modo legal y legítimo. Lo extraño es que son pocos los que creen que consiga resolver la crisis política, entre otras razones, porque son mayoría los españoles que quieren elecciones anticipadas para empezar a resolverla. Por eso, la gran cuestión a dilucidar es ¿cuánto tiempo tardará el nuevo jefe del Ejecutivo en convocar elecciones anticipadas?, ¿cuánto tiempo tendrá capacidad Sánchez para aplacar el grito democrático de la ciudadanía?, ¿cuánto tiempo necesitará Sánchez para poner en sordina la demanda popular de elecciones anticipadas? Sospecho que tendrá más de lo que creen los catastrofistas.

He aquí el fundamento de mi sospecha. Sánchez lo dijo claramente en la moción de censura: primero, es menester estabilizar y, después, convocar las elecciones. Por pura lógica intentará retrasar las elecciones el máximo tiempo posible. ¿Quién lo ayudará en ese fin? Todos los actores políticos, mediáticos y propagandísticos que han apoyado su moción de censura a Rajoy. Son muchos y fuertes. Cuenta además, paradójicamente, con otro aliado fortísimo, a saber, el propio PP que necesitará todo el tiempo del mundo para acoger aliento y subir en las encuestas. Por este camino, pues, Sánchez lo tiene fácil, porque solo Ciudadanos y los extraparlamentarios, como Vox, quieren elecciones cuanto antes.

El mapa político es, pues, sencillo: por un lado, hallamos al PSOE, Podemos, separatistas y el PP, que desean no tanto retrasar las elecciones como que se celebren cuando toquen; y, por otro lado, estarían la mayoría de los españoles que quieren más y mejor democracia, o sea, ¡elecciones ya!. De ese mapa puede extraerse fácilmente una lección: la oposición del PP al gobierno del PSOE será ajustada a la realidad, o sea, será débil, “política” y a largo plazo. O sea tenemos Sánchez para rato… Si el PP hiciera una oposición dura y a cara de perros al Gobierno, entonces habría pronto elecciones. Lo dudo.

Así las cosas, la osadía, que ha llevado al poder a Sánchez, ya no será su principal fundamento para mantenerse en el poder. Le bastará pastorear con mano izquierda a separatistas y populistas para retrasar lo que interesa a la mayoría de los ciudadanos: el reforzamiento de la democracia a través de las elecciones.