Quim Torra ha realizado este lunes la segunda visita en quince días a los políticos independentistas catalanes presos en la cárcel madrileña de Estremera. Tras esa reunión, el president de la Generalidad ha vuelto a instar a Pedro Sánchez a entrablar una "negociación" en la que su Govern tiene intención de arrancar desde el referéndum de autodeterminación del 1 de octubre y la declaración posterior de independencia. No esconde que cree que la perspectiva ha mejorado desde la marcha de Mariano Rajoy y el PP.
"A partir de ahí vamos a avanzar; eso es lo que queremos poner sobre la mesa en la reunión que queremos tener con Pedro Sánchez y su gobierno: hablar de gobierno a gobierno y hablar significa negociar", ha avanzado un mandatario que ha hecho hincapié en que la reunión con el nuevo jefe del Ejecutivo debe desarrollarse con urgencia por el carácter de los "momentos excepcionales del país". Anhela hablar "de gobierno a gobierno". De igual a igual.
Eso sí, cuestionado por la pretensión de Moncloa de mantener intervenidas las cuentas de la Generalidad aunque haya suspendido la aplicación del 155, Torra ha reclamado que ese levantamiento del artículo conlleve el de "las medidas que se tomaron unos meses antes" de su aplicación. Esto es, el de la fiscalización de las cuentas de la Generalidad relacionadas con la aplicación del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) del año 2015.
Sea como fuere, Torra ha tratado de transmitir duda con respecto a qué Pedro Sánchez se va a encontrar, ahora que es presidente del Gobierno. No sabe, ha dicho, si en la reunión acordada en el "intercambio de mensajes" se topará "con el PSOE que despenalizó la convocatoria de referéndums o es con el PSOE que votó el artículo 155". "¿Es con el señor Pedro Sánchez que hace una semana abogaba por cambiar el delito de rebelión del Código Penal?", ha preguntado.
En su opinión, resulta crucial, "muy importante", saber qué proyecto tienen pensado los socialistas para Cataluña. En esa dirección ha vuelto a exigir que "se haga justicia y no escarmiento". Tras aplaudir que se le premitiera "abrazar a tres consejeros del Gobierno de la Generalitat que están en libertad en Bélgica acusados de los mismos hechos" que los presos en Estremera, ha destacado que Sánchez ha de precisar qué piensa sobre los "presos políticos" y el "derecho de autodeterminación de Cataluña".
"El problema no lo tienen los independentistas, el problema lo tenemos con la justicia y la democracia en España", ha recalcado un dirigente que ha reclamado que España tenga una democracia "radicalmente radical". Y ha expuesto que "el compromiso vital del Gobierno de Cataluña es con su restitución, la suya y la de todos los miembros del Consejo y, sobre todo, con la del presidente Puigdemont". Como no ha parado de decir desde que fue investido.
Por último, y toda vez que narrara que ha estado en Estremera dos horas y media, ha valorado la "dignidad" con la que sus compañeros siguen defendiendo la libertad de Cataluña desde la prisión. Se ha dirigido en particular a Jordi Turull y Josep Rull, los dos "consejeros" que en un "gesto de generosidad" renunciaron a su cargo para hacer posible el nuevo Govern. Y se ha despedido confirmando que los nuevos consejeros acudirán este martes a dicha prisión para ejecutar el "intercambio de carteras" con sus antecesores.
Pero horas más tarde de esta exposición fuentes de Instituciones Penitenciarias han desmentido a Torra. Desde este organismo se ha aclarado que ocho consejeros del Govern actual de Cataluña visitarán la cárcel de Estremera, pero han negado que se haya autorizado ningún acto de "intercambio de carteras". Lo que va a acontecer, se ha explicado, es la reproducción del normal protocolo de "comunicaciones rutinarias".
Al parecer, Oriol Junqueras y Raül Romeva han solicitado comunicar con los nuevos consejeros Pere Aragonés, Chakir El Homrani, Ernest Maragall y Ester Capella. Y Jordi Turull ha pedido ver a los consejeros Elsa Artadi y Jordi Puigneró, mientras que Josep Rull ha solicitado verse con Damiá Calvet y Maria Àngels Chacón.