Su nombre figuraba en todas las quinielas. Teresa Ribera (Madrid, 1969) será la ministra de Energía y Medio Ambiente en el Gobierno de Pedro Sánchez. Fue uno de los cargos medios con más proyección del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y lideró la posición de España en negociaciones climáticas internacionales.
Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Ribera pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado y fue profesora asociada del Departamento de Derecho Público y Filosofía del Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid.
En la actualidad, Ribera es directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI) con sede en París desde junio de 2014 y es una gran conocedora de las negociaciones internacionales en materia de cambio climático y medio ambiente. Ha sido secretaria de Estado de Cambio Climático entre 2008 y en 2011, asumió la secretaría general del Cambio Climático en el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente en el Gobierno de Zapatero. Fue directora general de la Oficina de Cambio Climático entre 2004 y 2008 y ejerció, con anterioridad, diversos puestos técnicos en los ministerios de Fomento y Medio Ambiente.
Ribera era la opción más obvia y solvente de Sánchez si la exministra de Medio Ambiente y presidenta del PSOE, Cristina Narbona, no asumía esa cartera.
Entre los retos que deja inconclusos su predecesora Isabel García Tejerina, Ribera ha heredado el de la aprobación de una futura ley de Cambio Climático y Transición Energética, que puede convertirse en su principal logro en su nueva etapa como Ministra.
Este mismo martes en el que precisamente se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, ha publicado un tuit en su cuenta personal en el que asegura que hoy "es un buen día para activar la agenda ambiental y la sostenibilidad como se merecen".