Sociedad

El alcohol, principal causante de las violaciones, según la mitad de los españoles

ESTUDIO

EL IMPARCIAL | Miércoles 06 de junio de 2018
Los consideran de este modo el 50 % en el caso de los hombres y el 45,6 % en el de las mujeres.

Este martes se ha hecho pública la primera encuesta sobre la "Percepción Social de la Violencia Sexual" elaborada por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. En ese estudio, que se ha realizado a través de 2.465 entrevistas, se denuncia, con lamento incluido, que la mitad de la población española considera que el alcohol es a menudo el causante de una violación. Una opinión que "implica eximir de culpa al agresor", según el criterio del organismo.

Las cifras con nítidas: uno de cada dos españoles piensa de esa manera. El desglose indica que lo creen el 50% de los hombres y el 45,6% de las mujeres. Beber alcohol es el elemento que desencadena una violación, se proclama, y se extrae, asimismo, que el 15% de los encuestados piensa que si la víctima ha sido agredida mientras estaba borracha, ella tiene parte de culpa "por haber perdido el control". Así lo denuncia el equipo de trabajo encargado del estudio.

"Es necesario continuar educando y sensibilizando a la ciudadanía en materia de violencia de género", concluye el organismo. Porque cuatro de cada diez hombres y un tercio de las mujeres creen que una situación de acoso sexual se neutraliza "si simplemente" la víctima pide al agresor que pare.

El informe se vuelve más descriptivo de la sociedad española cuando se pregunta si la mujer no debería coquetear con el hombre si no tiene pensado mantener relaciones sexuales con él. Ante esa cuestión el 43,7% sentencia que no debería tener esa actitud si no se va a concretar en un acto sexual. La Delegación del Gobierno explica que "la aceptación de esta afirmación implica pasar la responsabilidad de una agresión sexual del agresor a la víctima, debido al comportamiento previo de ésta".

También, se extrae de la encuesta que dos de cada diez entrevistados piensa que no se debería catigar legalmente el sexo no consentido dentro de la pareja; tres de cada diez preguntados niegan la necesidad de la intervención de la ley en tocamientos sin permiso; y el 52,5% asegura que un beso en contra de la voluntad de la receptora no es una forma de acoso, por lo que no es imputable. Todo ello en el marco generalizado de condena de cualquier tipo de violencia sexual contra la mujer, resultando las mujeres y los jóvenes más contundentes en esta premisa.

El 86,9% descarta que la víctima albergue cierta responsabilidad cuando la violencia de género acontece en el trabajo. Pero, ojo, uno de cada cuatro hombres y una de cada seis mujeres argumentan que es costumbre exagerar por parte de las víctimas en estos bretes y contextos. Lo que no se admite (un 93,2% lo censura) es que se emborrache o drogue a una pareja para mantener relaciones sexuales con ella.

Por otro lado, en el prisma tecnológico se encuentra una de las posiciones más unánimes del estudio. el 90% de los encuestados encuentra inaceptables los comportamientos fronterizos con la violencia sexual en las nuevas tecnologías. Compartir imágenes o vídeos de contenido sexual a traves de las redes sociales debe ser castigado, según la amplia mayoría. Al tiempo, el 60% repudia el envío de correos electrónicos o mensaje no deseados y con ese tipo de contentido.

Uno de cada seis entrevistados piensa que a una mujer que vista de manera provocativa no debería sorprenderle que un hombre intente violarla y el 13,7% interpreta que una mujer que sea "tan poco precavida como para andar sola de noche por callejones oscuros" conlleva de culpa si es violada. Sobre la credibilidad de la víctima, el 22,4% resta legitimidad al testimonio de una mujer si ha tenido muchas parejas sexuales. Y en torno a la exageración de una agresión machista, el 34% de los hombres cree que muchas mujeres lo hacen. Este monto estadístico resulta de los más polémicos según el organismo.

Por último, el estudio revela que el 30% de los encuestados están de acuerdo con la afirmación siguiente: si una mujer invita a un hombre a tomar una copa en su casa después de haber salido por la noche "significa que quiere sexo". A su vez, el 15,3% defiende que si una mujer es violada estando borracha "tiene parte de la culpa por haber perdido el control", siendo los festivales y fiestas los lugares a los que más se asocia una agresión sexual (70%), por delante de los espacios públicos y parques (44,3%), la casa (31,2%) y el trabajo (20,8%).

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