En el Día Mundial de los Océanos, la organización científica Oceana ha hecho un llamamiento sobre la creciente cantidad de plásticos que afectan a especies de profundidad vulnerables. "Por cada plástico que se ve en la superficie, hay decenas de ellos en los fondos marinos", alerta al tiempo que añade que el plástico "está poniendo en peligro la biodiversidad de las profundidades marinas, que albergan hábitats prístinos".
"Por cada plástico que se ve en la superficie, hay decenas de ellos en los fondos marinos"
“El mayor impacto de la basura en el mar es el que no vemos: los microplásticos y la contaminación de las profundidades. Muchas personas se preguntan qué pueden hacer para preservar los océanos, y todos tenemos un papel: los gobiernos deben limitar la producción y los ciudadanos, reciclar y reutilizar los utensilios de plástico para que no lleguen a las playas, el estómago de los peces o frágiles hábitats de profundidad”, explica Lasse Gustavsson, director ejecutivo de Oceana Europa en un comunicado de la organización. “Las aguas profundas esconden una valiosa biodiversidad y no podemos permitirnos destruirlas”.
Los residuos plásticos provocan graves daños a los organismos marinos y al ecosistema oceánico en general. "Al desmenuzarse en trozos pequeños, las micropartículas de plástico entran en la cadena alimentaria, con efectos que aún deben estudiarse más", añade. "Cada minuto se adquieren un millón de botellas de plástico en el mundo y cada botella tarda unos 450 años en desintegrarse".
En sus expediciones, Oceana advierte de que ha encontrado residuos plásticos a lo largo de Europa, incluyendo el Atlántico, el Báltico y el Mediterráneo, en áreas de hasta mil metros de profundidad. "Estos hallazgos concuerdan en los de otros investigadores, que han hallado plástico en zonas inexploradas a varios miles de metros bajo la superficie".
"Las micropartículas de plástico entran en la cadena alimentaria, con efectos que aún deben estudiarse más"
Las aguas profundas albergan algunos de los hábitats y especies más vulnerables debido a factores como su lento crecimiento -como sucede con los corales- o su limitada descendencia, como es el caso de los tiburones de profundidad.
Por ello, Oceana valora la propuesta de la Comisión Europea para prohibir determinados productos de plástico de un solo uso, con el fin de frenar el aumento de basura marina. Se estima que cada año hay más de 5 billones de fragmentos de plástico flotando en el mar, con un peso superior a 250.000 toneladas. Cada año llegan al mar 8 millones de toneladas de plástico.