Opinión

Rivera echa de menos a Rajoy

POR LIBRE

Joaquín Vila | Domingo 10 de junio de 2018

Ante las próximas elecciones municipales y autonómicas (las generales van para largo), Ciudadanos ha sido el partido más perjudicado por el golpe de mano asestado por Pedro Sánchez a Mariano Rajoy. Albert Rivera se ha quedado en fuera de juego. Para la izquierda, es la bestia negra y, para la derecha, el traidor que ha propiciado el éxito de la moción de censura por la matraca del adelanto de elecciones que alarmó al PNV. Ni a sus votantes les habrá gustado el cambio de Gobierno. Su impaciencia por llegar a La Moncloa subido en la cresta de la ola de las encuestas le pasará factura.

Rivera se ha pasado de listo y se ha quedado sin guión. Desde siempre, ha basado su discurso en denigrar al PP, en especial a Rajoy. A regañadientes, le apoyó en la sesión de investidura porque no tenía otro remedio. Y cuando dimitió, le despidió con unos comentarios de mal gusto; a diferencia de Pablo Iglesias, que se mostró cariñoso y elegante.

Al final, a Ciudadanos le ha salido el tiro por la culata al dar alas al bipartidismo, su mantra electoralista. El PSOE se recuperará por el mero hecho de haber logrado el poder y el PP, desguazado ahora, afrontará los comicios con la cara lavada. A Rivera le va a costar pescar más votos en sus caladeros tradicionales, seguramente perderá muchos de los que había atrapado. Porque el voto útil para la izquierda volverá a ser el PSOE y para la derecha, el PP a poco que la renovación se produzca. En las encuestas publicadas este domingo, ya se percibe que el partido naranja se desinfla. Y queda casi un año para las elecciones municipales y autonómicas.

El éxito demoscópico de Ciudadanos despuntó tras la histórica victoria de Arrimadas en las elecciones catalanas. Pero ahora el PP, con sus 137 escaños, protagonizará la oposición y el PSOE se lo va a poner muy fácil por el torpe y precipitado acercamiento de Pedro Sánchez a Quim Torra.

El presidente del Gobierno fracasará en su intento de frenar a los golpistas; hará el ridículo por sus pretensiones de reformar la Constitución y resucitar la “España federal” y la “nación de naciones” con 84 escuálidos escaños. Porque a los separatistas poco les importa que se retoque la Carta Magna si no es para poder proclamar la República independiente. Y la inmensa mayoría de los españoles, incluyendo los votantes socialistas, no aceptarán las siniestras concesiones que pasan por la cabeza de Pedro Sánchez y proclama Meritxel Batet, la ministra que en su día votó a favor del derecho a decidir, rompiendo la disciplina de voto de su propio partido. Rivera lo denunciará, pero a remolque del PP. Ciudadanos se ha quedado sin el chollo mediático de Cataluña. Contra Rajoy vivían mejor. Al final, le echarán de menos.