Nacional

García Hernández y Bayo presentan sus avales para suceder a Rajoy

PARTIDO POPULAR

EL IMPARCIAL | Lunes 18 de junio de 2018
Su candidatura defiende la necesidad de hacer una "renovación profunda" en el PP.

El valenciano José Luis Bayo ha sido el último candidato en presentarse para suceder a Mariano Rajoy al frente de la Presidencia del PP. Bayo, es uno de los cuatro nombres que se conocen hasta ahora, todos ellos fuera de las encuestas que presentaban como favoritas otras candidaturas.

Bayo ha sido el primero en presentar ante el registro de la sede nacional del PP. Lo ha hecho con 350 apoyos y sin tener detrás "ni a ministros ni a altos cargos de la dirección nacional". Además, ha defendido que la suya es una candidatura "sin mochilas de absolutamente nada".

Ha señalado que su objetivo es el de abordar una "profunda renovación" aunque desde la "unidad", sumando a todos porque "nadie sobra". Ha asegurado así que no reniega de sus rivales ni de la historia del PP. "Mis compañeros son excelentes dirigentes políticos y no me voy a meter con ellos".

Bayo fue presidente de Nuevas Generaciones de la organización valenciana del PP durante la pasada década y dimitió en marzo de 2008 por "motivos personales y laborales".

No obstante, el primer candidato que se dio a conocer fue José Ramón García Hernández, el sábado.

Se trata del actual secretario de Relaciones Internacionales del PP, que no ocultó su objetivo de "recuperar el orgullo", aunque admitió que es consciente de que el Partido Popular necesita "una renovación profunda" para recuperar al electorado del centroderecha. El candidato sobrevenido a ese congreso extraordinario que se celebrará los días 20 y 21 de julio se alineó ciertamente con las tesis de José María Aznar.

Declaró que cuenta con "muchísimos" apoyos desde dentro del partido, "en colección de cientos", y resaltó que está "motivado" para cumplir los objetivos mencionados y, de paso, recuperar al afiliado y "ante el reto histórico de reunir el partido y reunir España". Todo ello sin querer dar nombres de su futuro equipo y tampoco entrando al juego de comentar su rivalidad con las otras posibles candidaturas que se presenten.

"El PP, que ya ha sabido superar dificultades en el pasado y construir un partido respetado y admirado en todo el mundo, tiene que recuperar el orgullo de pertenecer a esta gran familia de centroderecha en España que aglutina a muchísimos españoles que piensan como nosotros y confían en nosotros", señaló antes de puntualizar que se deben limitar los mandatos de los cargos electos a ocho años y escuchar y contar "mucho más con los afiliados". Entendió que éstos deben elegir directamente al presidente del partido.

"Hacer del humanismo cristiano el centro de las personas"

Arguyó, en su planteamiento, que éste es un intervalo histórico en el que "una izquierda radical que ha pactado entre ella y con los independentismos" quiere arrinconar al PP y al centroderecha, mientras que otro partido "que una noche se acostó socialdemócrata y al día siguiente se hizo liberal" -crítica a Ciudadanos- pretende aprovechar esa debilidad para "arrancarle" votantes al Partido Ppoular. "Esa es la renovación profunda que necesita el PP, que es ganar de nuevo la centralidad con un debate muy moderno, pero donde nuestros valores sean muy reconocibles", sentenció.

Por último, desplegó el núcleo de los conceptos sobre los que girará la defensa de su aspiración a asaltar la cima del partido. Según ha descrito, son los valores liberales "que apuestan por la libertad, por la reforma, conservadores, que creen que tenemos que dejar una España mejor que la que recibimos, pero que sea identificable y hacer del humanismo cristiano el centro de las personas".

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