Luis María Anson elogia el reinado de Felipe VI: “Don Felipe ascendió al trono hace 4 años con el respaldo del 86% del Congreso (un 10 para Rubalcaba) y el 90% del Senado. Su índice de popularidad supera ahora el 76% y está considerado como un monarca responsable, con una preparación civil y militar especialmente sólida. Navega con rumbo firme sobre las aguas emborrascadas de la política española. Y acertó al enamorarse de Doña Letizia (…)”
“Una vez más, la memoria histórica”, titula su tribuna en El Mundo Henry Kamen, que habla de “inmortalidad” de Franco, para referirse a su constante vigencia en España. “Franco volverá a ser el centro de atención en un país que, al parecer, no tiene más problemas que Franco”.
En el editorial el diario afirma que “lo que resulta inquietante es que los socialistas, nada más regresar al poder, vuelvan a usar la memoria histórica como un instrumento propagandístico destinado a avivar una confrontación insana y temeraria”.
Y Jiménez Losantos apunta, en las mismas páginas: “Si se me permite la metáfora, Sánchez echa a los mastines de Podemos los huesos de Franco para narcotizarlos electoralmente y continuar en el Poder”.
“Una memoria histórica para todos”, reclama el editorial de La Razón: “Que una Ley de Memoria Histórica, más allá del concepto erróneo que implica su título, sólo pretenda reconocer a una parte de las víctimas de la gran tragedia sufrida por España o trate de imponer penalmente –tras las consiguientes reformas del Código Penal y de la ley de asociaciones de derecho público– una visión parcial de la historia, que se pretende única, nos retrotrae a los viejos usos que ensangrentaron los campos de batalla de la Europa del siglo XX”.