"No todos saben lo que pasé para llegar hasta aquí. Hablar habla hasta el papagayo, ahora hay que hacer. El llanto es de alegría, de superación, de garra", proclamó Neymar después de haber ganado a Costa Rica en el césped del San Petersburgo Stadium. En cuanto que el colegiado pitó el final del envite, el jugador del PSG se echó a llorar sobre el verde, sin consuelo. Soltando la tensión del propio enfrentamiento ante Keylor Navas, de desenlace agónico y en el descuento.
Se emocionó el astro carioca también, probablemente, por las críticas que recibió en el empate inicial cosechado por su equipo ante Suiza y por la dura recuperación que tuvo que enfrentar tras la grave lesión que le apartó del final de temporada del París Saint Germain y puso en cuestión su estado de forma en la cita mundialista. Pero, después de ese fiasco en el debut, en el que lució falta de ritmo y chispa, este viernes ha ilustrado un crecimiento notable.
"En mi vida las cosas nunca fueron fáciles y ahora no podrían serlas. El sueño continúa", tuiteó un jugador que con esta diana acumula 56 goles, uno más que el mítico Romario en la lista histórica de goleadores de la Canarinha. En total, ese monto coloca a 'Ney' en la cuarta plaza. A partir de este golpe de confianza, se abre ante el regateador excelso la posibilidad de volver a liderar a una selección de abrumó en la fase clasificatoria americana.
El seleccionador nacional, Tite, compartió con los medios las entrañas de su vestuario. En concreto, reveló la intimidad del camarín en torno a su jugador referencial: "Sus grandes cualidades individuales salen a relucir si todo el grupo está bien. No puede ni debe recaer toda la responsabilidad en un solo jugador. Acaba de ponerle fin a un proceso tras estar tres meses y medio fuera (por la lesión) y el otro día ante Suiza volvió a jugar un partido completo".
"Es humano, de ahí su reacción", excusó un preparador que cree que "él debe recuperar su nivel máximo, pero antes que eso está el equipo. Pero claro que llegará al cien por cien, ya lo verán". Y relató que "después del partido apenas hablé sólo con Coutinho. Había mucha agente por ahí y preferí quedarme en una esquina a esperar a que me bajara la adrenalina. Así que no sé qué decir, pero siempre implica alegría y orgullo defender a la selección de Brasil. Y Neymar tiene la presión y el coraje de demostrarlo".
Además, el seleccionador diagnosticó el sufrimiento por el que ha tenido que cruzar su seleccionado. "Es posible que hayamos comenzado nerviosos el partido, porque obviamente existe un alto componente emocional, pero jugamos una bella segunda parte", arguyó antes de confirmar que "les dije que tendrían alrededor de 95 minutos para decidir el partido. Al final fueron 97. Jugamos una muy bella segunda parte, con volumen y precisión a la hora de atacar y de definir".
Finalmente, el presidente de la nación, Michel Temer, envió un mensaje optimista al equipo. Escribió el dirigente el siguiente mensaje en las redes sociales: "Felicitaciones selección, por la garra y la determinación. Rumbo al hexa!". El mandatario ha querido reforzar la convicción de una formación que partía como la máxima candidata a alzar el trofeo pero que en la primera jornada quedó diluida ante el esfuerzo defensivo de una Suiza con la que empata en la cima del grupo.