El candidato a presidir el PP, Pablo Casado, continúa señalando a Ciudadanos como su principal rival. En un nuevo mitin en Córdoba, Casado ha reconocido que para que su partido recupere la base electoral hay que "ir directamente al caladero de votos de Ciudadanos".
"Sinceramente, creo que soy el candidato que menos gusta a Ciudadanos y el candidato que menos gusta a la izquierda. Por eso creo que, sin complejos, se puede recuperar ese espacio y la ilusión de los nuestros", ha manifestado.
En declaraciones a los periodistas, Casado ha afirmado que el PP no se puede conformar "ni con lo que nos dan las encuestas, ni con lo que teníamos", puesto que "con eso nos han echado del Gobierno".
En esta tarea, ha reivindicado su origen "de provincias" para recuperar una base electoral de 11 millones de votos que tuvo el PP, así como otra estrategia, la de ir "directamente al caladero de votos de Ciudadanos".
Casado ha aclarado que no va a juntarse con ninguna otra candidatura. Es precisamente por esta razón, ha justificado, que ha presentado su proyecto como el de "la unidad". "Si yo gano este congreso, nadie pierde. Y eso es fundamental, porque si el partido no está unido, perderemos las próximas elecciones", ha remarcado Casado.
Por otro lado, en declaraciones a Antena 3, ha denunciado que "está habiendo presiones" a los afiliados para condicionar su voto. "Si hacemos primarias es para creérnoslo", ha dicho Casado.
Sobre el mismo asunto ha hecho referencia en Córdoba: "Si ya en la fase de votos está habiendo presiones, imagínese cuando pueda salir una candidatura que a otros no guste", ha reflexionado el candidato, que ha lanzado una vez más el mensaje de que va "hasta el final" a quienes le ubican "en las terceras vías".