El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirán en la capital de Finlandia, Helsinki, el próximo 16 de julio. Será su primera cumbre bilateral, buscada desde hace tiempo por ambos con el objetivo de mejorar las maltrechas relaciones entre sus países.
Putin y el asesor de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, mantuvieron un encuentro de dos horas el miércoles en Moscú para concretar los detalles de una esperada cita. "Se ha elegido para la cumbre un lugar muy cómodo tanto para Rusia como para EEUU. Se trata de un tercer país", dijo a los periodistas el asesor de Putin para Asuntos Internacionales, Yuri Ushakov.
La cumbre entre Trump y Putin fue anunciada de forma simultánea por el Kremlin y la Casa Blanca y llega en medio de fuertes tensiones entre Washington y Moscú. Sobre todo después de la anexión de Crimea por Moscú, la injerencia de Rusia en el conflicto de Ucrania y el respaldo del Kremlin al régimen sirio de Bashar al Asad.
Además, la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de 2016, investigada por el fiscal especial Robert Mueller, es otro foco de fricción entre ambas naciones.
Trump y Putin se reunieron por primera vez en julio pasado durante la cumbre del G20 en Alemania, pero no se han visto desde entonces
"Debo constatar que las relaciones ruso-estadounidenses no pasan por su mejor momento. Ya lo he dicho públicamente y lo vuelvo a decir ahora: creo que esto se debe en buen medida a una aguda lucha política interna dentro de Estados Unidos", dijo Putin al recibir a Bolton en el Kremlin.
Ambos países confían en que esta reunión servirá para reforzar la paz
El líder ruso expresó su "esperanza" de que se puedan dar los primeros pasos "para restablecer plenas relaciones sobre la base de la igualdad y el respeto".
El jefe de la Casa Blanca, agregó Bolton, "considera que esa reunión personal de alto nivel será beneficiosa tanto para Estados Unidos como para Rusia, y servirá para reforzar la paz y la seguridad en todo el mundo".
Es sabido que dos de los asuntos que más preocupan a Putin de la política de Washington son las sanciones económicas contra Rusia y el despliegue del sistema antimisiles estadounidense cerca de las fronteras rusas. Al respecto, Bolton confirmó en Moscú que la postura de la Casa Blanca en las dos cuestiones es inamovible.