Pablo Casado ha sido el tercero de los candidatos más fuertes a la Presidencia del Partido Popular en tomar la palabra este sábado. Lo ha hecho en una aolución ante la prensa realizada después de haber acudido a una reunión con los aficiliados del partido en Almería. Desde allí se ha referido a los principales puntos que atraviesan las propuestas de Soraya Sáenz de Satnamaría y de María Dolores de Cospedal, remarcando su senda.
"Quiero un PP en el que quepa todo el mundo, incluso los que no estén en el partido; independientes, talento de fuera para volver a ser esa casa común de lo que hace falta hacer en España", ha avanzado antes de recalcar que pretende recuperar al PP de los "once millones de votos" que "no gusta a la izquierda". Esa formación que la izquierda ve con "malos ojos", ha insistido el candidato más joven de los que concurren a las históricas primarias.
Asimismo, ha apuntado que tiene intención de edificar un Partido Popular que "inquieta a Ciudadanos porque se puede quedar colgado de la brocha". Defiende un "proyecto unido, renovado e ilusionante", que haga que los votantes decidan votar a sus candidatos por tener "más experiencia de gestión, mejores cuadros e ideas". Ese es el núcleo de su posicionamiento con respecto a los afiliados que van a acudir a votar a los mencionados comicios internos.
"He hecho mucha alusión a esa España de los balcones, a esos españoles que lo que quieren es sentir un proyecto líder en el que reflejarse, en el que participar y al que votar; por tanto, yo aspiro a presidir ese PP de los once millones de votos", ha subrayado Casado, quien también ha dejado lugar para atacar a Pedro Sánchez, entre otras cosas, por la gestión de RTVE y los pactos a los que ha tenido que llegar con las fuerzas nacionalistas.
"En apenas unas semanas (Pedro Sánchez) ha dado la cara ya como Zapatero Dios. Ha dejado claro que como no puede legislar, porque sus aliados son los independentistas, batasunos y podemitas, va a hacer una agenda de fractura social que hasta el propio Pablo Iglesias dijo ayer que es la que él estaría haciendo en España", ha argumentado un aspirante al trono del PP que no ha dudado en mostrar un discurso de tipo duro.
Y sobre RTVE, ha censurado que los socialistas hayan entrado "como elefante en cacharrería" en el ente público. Y ha recordado que eso "es lo que ya dijo Pablo Iglesias que reclamaría para sí mismo: la presidencia de TVE". "Lo segundo ha sido empezar con una política de gestos y demagogia en el tema de la inmigración; no queremos demagogia y que la izquierda en base a una supuesta superioridad moral y buenismo, rompa una política de inmigración que ha dado muy buen resultado", ha sentenciado.