Antes de arrancar su participación en Wimbledon, Rafael Nadal se ha mostrado interesado en que se de la oportunidad de enfrentarse a Roger Federer cobre la hierba inglesa. Lo ha hecho en una reflexión en la que se ha recalcado su ilusión por volver a participar en el Grand Slam británico, sobre todo después de haber renunciado a jugar en Queen's y de haberse dedicado a entrenar el cambio de superficie en el verde de Mallorca durante días.
"Significaría que estoy en una final de Wimbledon después de siete años. Ahora mismo se me hace imposible pensar eso. Llego con una preparación escasa. No quiero decir que no sea buena, pero sí corta. Yo tengo que pensar en mi día a día. No puedo estar pensando en Federer, que está en el otro lado del cuadro. Ojalá pudiera encontrarme con él", declaró el balear sobre la posibilidad de medirse al suizo en un hipotético peldaño distinguido del cuadro.
"Me encuentro bien. Las cosas se van a ir viendo según pasen los días. Cada día para mí es una prueba y me voy encontrando mejor, lo cual es un objetivo para llegar lo mejor posible al torneo. Aun así, tendría que ir mejorando", arguyó un jugador que ha vuelto a tocar la gloria con las manos en este 2018 algo titubeante que, por el contrario, ha encontrado lo necesario para recuperar el cetro de Roland Garros y dar otravuelta de tuerca a la excelencia.
El número uno de la ATP rubricó que tiene expectativas muy altas, porque viaja para "conseguir grandes resultados". Asimismo, compartió que se ha encontrado a la hierba del All England Club un poco más alta con respecto a las precedentes ocasiones. Y señaló que en su debut, ante el israelí Dudi Sela, "hay que intentar coger buenas sensaciones. Creo que he ido dando pasos adelante a lo largo de la semana. Hay que intentar seguir con esta línea".
Sobre la mesa cayó, también, su participación en la Laver Cup (torneo de exhibición y por equipos que enfrenta a tenistas de Europa y de América). El manacorí no pudo más que ser sincero y reafirmar la importancia del cuidado de su cuerpo. Porque ese torneo se disputará una semana después de las semis de Copa Davis ante Francia. "Ahora mismo mi máxima prioridad es Wimbledon, después será la gira americana y después el Us Open. Después, evidentemente, la Copa Davis es un buen objetivo. Me apetece jugar esas semifinales y voy a hacer lo que pueda para llegar de la mejor forma posible. Lo que vaya a pasar no te lo pudo decir, faltan muchos meses por delante", relató.
Al tiempo que el ganador de Montecarlo, Barcelona, Roma y Roland Garros en este curso se pronunciaba también lo hizo Federer. El helvético se refirió a la rivalidad que mantiene con el español, de un particular modo. Lo hizo estableciendo un paralelismo con la que mantienen Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. "Son muy diferentes el uno del otro, pero existen muchas similitudes entre ambos. Es parecido a lo de Rafa y yo, somos muy diferentes a muchos niveles", conformó.
"Obviamente en fútbol es diferente porque cuentas con tu equipo. El campo es grande, con once jugadores a tu alrededor. En nuestro caso, podemos controlarlo mejor que ellos. Yo puedo controlar lo que ocurre un poco mejor. Veremos cómo va todo", elaboró un tenista que remató esclareciendo que nunca ha hablado con el luso ni con el argentino, por lo que no podrían profundizar en esa percepción de similitud que ha encontrado.
Finalmente, el torneo volvió a compungirse por el mal que afecta a Andy Murray. El campeón en 2013 y 2016, anunció que no jugaría Wimbledon por la lesión de cadera que lleva arrastrando demasiado tiempo. "Después de hablarlo con mi equipo, hemos decidido que es pronto para la recuperación jugar al mejor de cinco sets", escribió en su cuenta de Facebook un tenista que sigue queriendo esperar al momento justo para volver a las pistas y no exponerse a una recaída.
El secretismo con que se llevó esta noticia en el All England Club -fue guardada hasta el último momento porque se trataba de uno de los mayores atractivos- terminó con el anuncio del jugador de Dunblane. Murray fue operado de esa dolencia en enero, después de pasarse un año entero en el dique seco. Volvió a la AT en Queen`s, hace una semana, pero ya entonces su opciones parecían mínimas. Su plan vuelve a los entrenamientos en pistas de cemento: el objetivo es llegar a la gira estadounidense y no tirar otros 12 meses.