Qué significa dejar atrás un año de reinado. ¿Le va a costar desprenderse de la corona? Por un lado sí me da va a dar pena, porque el hecho de convertirme en Miss supuso el comienzo de todo lo que ha sido este año, que ha sido completamente nuevo a lo que había hecho hasta ahora. Pero también tengo ganas de que llegue el día, para llevar una vida un poco más tranquila.
¿Hablamos de volver a una vida normal, o ya no quiere escaparse del mundo de los focos?Vida "normal" no, porque voy a seguir viviendo en Madrid y a seguir trabajando en esto, pero sí con un poco más de tranquilidad y relajo.
Su madre representó como Miss a la provincia de Burgos. ¿De tal palo tal astilla?Sí que he cogido genética de mi madre, porque todo el mundo dice que me parezco mucho a ella. Pero en lo de querer presentarme, creo que es más personal, ganas propias. Aunque al haberlo visto en casa, es más fácil atreverse a hacerlo.
Las Misses ya pueden ser madres. ¿Un logro?Me parece bien en el sentido que se ha amoldado la cuestión a la legislación de hoy en día y a la sociedad hacia la que avanzamos. Pero veo muy complicado ser madre y Miss al mismo tiempo, es muy complicado en la práctica y no lo veo compatible con este ritmo de vida. Viajamos muchísimo y si no tienes alguien que se quede cuidando el niño, no puedes hacer nada. Lo mismo si no eres de Madrid; la chica que gane tiene que trasladarse a Madrid. Si tiene un hijo, la única opción es que se venga con su propia madre para que le ayude. También la ayuda de la pareja es fundamental.
¿Cómo recuerda su convivencia con el resto de aspirantes a Miss España?Guardo muy buenos recuerdos de aquel tiempo, hace un año. Convivimos durante un mes y fue como un "Gran Hermano", pero hice buenas amigas. Pocas, porque soy "de poca gente", pero, en general, congenié con la mayoría de las chicas y aún mantengo el contacto.
Con quien sí le toca llevarse bien es con Luis Muñoz, Mister 2007 durante todo el año...Sí, he tenido una suerte tremenda. También nos ayudado que los dos tuviéramos nuestra propia pareja, para no dar lugar a malentendidos. Tenemos que viajar mucho, y pasar los fines de semana por trabajo juntos, y es mejor que las cosas estén claras desde el principio.
Usted estudia Derecho. ¿Le tienta montarse su propio bufete de abogados?Lo del despacho, de momento, lo descarto. Puede que vuelva, puede que esto no me funcione, que no sirva, o no tenga la suerte y me tenga que volver a mis estudios. Pero por mi ilusión, por lo que siempre he querido, preferiría no tener que hacerlo.
Tras su paso por el certamen de Miss Universo, ¿quedó eclipsada?Pensaba que el nivel iba a ser mucho más alto. Sí que había unas mujeres que eran realmente espectaculares, pero eran pocas, sobre todo las latinas, que están muy preparadas. Conté tres o cuatro que destacaran realmente y que dijeras “chapeau”, de las setenta y pico.
Muchas de ellas abusan de la cirugía. ¿Dónde reside para usted la belleza?Sí, en ese tipo de certámenes la pregunta es más bien ¿quién no está operada? Y sobre la belleza, es cierto que cuando hablamos del aspecto estético, de la apariencia externa, cada uno tiene su gusto. Hay un anuncio que acaba de sacar ahora mismo Nivea que me encanta, y que dice que la belleza es sobre todo lo que transmitimos las personas, que es algo que creo firmemente. Si no estás bien contigo mismo se te acaba notando. Si te pasa algo se lo nota en los ojos, y en la cara, en la expresión.
Un año de miss da para mucho. ¿Con qué cosas se queda y cuáles borraría?Uno de mis mejores recuerdos fue el día que fuimos a Montmeló, al circuito de moto GP y me monté en una moto biplaza con un piloto profesional, que era Randy Mamola y tuve la suerte de alcanzar los 270 kilómetros hora. Todos se sorprendieran de que me bajara bailando y tan contenta. ¿Lo peor? No haber vuelto apenas a San Sebastián.
Natalia entrega la corona a su relevo, Miss España 2008, Patricia Yurena.