El candidato a presidir el PP Pablo Casado se ha mostrado optimista con ganar el sábado porque considera que ha conseguido "reilusionar" y ha asegurado que si el partido lo hace bien en el congreso extraordinario saldrá más fuerte, subirá en las encuestas y empezará "a dar miedo" al resto de partidos.
Casado ha asegurado que les van a temer tanto los que creen que les queda "mucho tiempo" en La Moncloa, con la "alianza Frankestein" de Pedro Sánchez, como Ciudadanos, que ya no podrá decirle al PP, ha señalado, "absolutamente nada" de lucha contra la corrupción, regeneración o integridad nacional.
Durante su último acto de campaña, en un céntrica terraza de un café de Madrid, Casado ha pedido el apoyo a los compromisarios para un proyecto que "no les va a defraudar" y que integrará a la candidatura que ve perdedora, la de Soraya Sáenz de Santamaría.
De hecho, ha subrayado que su candidatura ha sido la única que ha defendido la "legitimidad" de los compromisarios en esta segunda vuelta, frente a la de Sáenz de Santamaría, y ha destacado que se ha ganado su apoyo "sin presiones, sin llamadas impertinentes, solo intentando ilusionar".
"España os necesita para hacer un partido fuerte y decir a la sociedad que vamos a volver"
Ha pedido que todo el mundo vote "en libertad" y que haya participación porque su proyecto es el que va a "transformar España". "No os voy a fallar, pero no lo puedo hacer solo, os necesito, España os necesita para hacer un partido fuerte y decir a la sociedad que vamos a volver", ha dicho en pleno Paseo de Recoletos de Madrid, en una terraza en la que se mezclaban los asistentes al acto con otras personas que tomaban algo en alguna de las mesas.
Casado ha estado acompañado del presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, y del presidente de la gestora del partido, Pío García Escudero, además de contar con la presencia de los exministros Rafael Catalá e Isabel García Tejerina, así como de José Ramón García-Hernández, uno de los candidatos que perdió en la primera vuelta.
Ante este foro, ha exclamado "¡Vamos a ganar!" y ha presentado su proyecto como "la renovación tranquila, respetuosa con lo que se ha hecho".
"Soraya Sáenz de Santamaría va a tener sitio en este proyecto"
"Nuestra compañera y querida Soraya Sáenz de Santamaría va a tener sitio en este proyecto", ha afirmado, con lo que ha insistido en que su candidatura es de "integración" y ha recordado que ya cuenta con los cuatro candidatos que no pasaron la primera vuelta.
En su discurso, se ha centrado más en explicar su programa para dirigir el partido que en criticar a la candidatura contraria, de la que se ve vencedor, y ha instado a los compromisarios a decidir en función de que proyecto les va a facilitar más ganar "y levantar más el brazo" en las elecciones autonómicas y municipales de 2019.
Ha insistido en que el PP es un partido de "base" y no un Operación Triunfo, y el mismo se ha presentado como un militante más. "Soy uno de vosotros, empecé aquí en Madrid, en una sede de barrio", ha remarcado.
A mediodía, Pablo Casado ha almorzado con varios exministros del PP en un gesto que ha sido interpretado como un último impulso a su candidatura frente a la de Soraya Sáenz de Santamaría, la preferida por la militancia.
El candidato a presidir el PP ha dicho que la comida "no es contra Sáenz de Santamaría" pues se trata de un encuentro planificado "hace días" que lo que refleja, según su parecer, es que dos terceras partes de exministros se sientes identificados con su proyecto.
En el encuentro han participado exministros como Dolors Montserrat, María Dolores de Cospedal, Juan Ignacio Zoido, Isabel García Tejerina, José Manuel García-Margallo o José Manuel Soria.
El exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo, que ha participado en el encuentro, ha definido la comida como un "Fuenteovejuna" para ir "todos a una" con el candidato a presidir el partido Pablo Casado y no ve "ningún motivo" por el que le pueda parecer mal al actual presidente Mariano Rajoy.
También la exministra de Sanidad, Dolors Montserrat y el exministro, Juan Ignacio Zoido, que apoyaron la candidatura de María Dolores de Cospedal antes de que cayera en primera vuelta, han justificado esta comida como una reunión normal.