Paralelamente, la comisión delegada que deberá encargarse de pilotar la integración del PDeCAT en la Crida Nacional per la República, impulsada por Carles Puigdemont, y que estará formada por los tres exconsellers presos -Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn- y el extitular de Cultura Lluís Puig, en Bélgica, ha sido avalada por el 93,9% de los votos.
Después de la renuncia de ayer de Pascal a aspirar a la secretaría general del partido ante las presiones de Puigdemont, la confección final de la lista oficialista ha dado un giro significativo de última hora.
Con el beneplácito de Puigdemont, Bonvehí ha podido confeccionar una candidatura con menor peso del sector crítico del que se esperaba -de hecho no pueden figurar en la dirección los consellers Miquel Buch y Damià Calvet, al haber rechazado el plenario de la asamblea una enmienda que relajaba el régimen de incompatibilidades- y con numerosa presencia de colaboradores de Pascal.
De entrada, por detrás de los candidatos a la presidencia y a la vicepresidencia, la lista la encabezan tres estrechos colaboradores de Pascal en la dirección ejecutiva saliente: Ferran Bel, Montserrat Candini y Maria Senserrich.
Con todo a favor para imponerse en la votación, incluido el aval de Carles Puigdemont, la candidatura de Bonvehí ha obtenido aproximadamente dos tercios de los votos, mientras que la lista de Torrents, jefe del partido en Badalona (Barcelona), presentada a última hora y por sorpresa, ha cosechado un significativo 28,9%.
La lista de Torrents criticaba el desarrollo de la asamblea y los "pactos de despacho" que se han fraguado en las últimas horas, y denunciaba el hecho de que hubiese que votar listas cerradas y bloqueadas a la dirección, en lugar de listas abiertas.
Paralelamente, la comisión delegada que deberá encargarse de pilotar la integración del PDeCAT en la Crida Nacional per la República, impulsada por Carles Puigdemont, y que estará formada por los tres exconsellers presos -Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn- y el extitular de Cultura Lluís Puig, en Bélgica, ha sido avalada por el 93,9% de los votos.
El nuevo presidente del PDeCAT, ha hecho autocrítica por cómo se ha desarrollado la asamblea del partido, en la que su candidatura a la dirección ha recibido un considerable voto de castigo, y ha pedido "ayuda" a la militancia para "adaptarse" a la Crida Nacional per la República.
"Que nadie tenga miedo de participar en la Crida Nacional. Se puede ser del PDeCAT y participar en la Crida. Es más, si eres del PDeCAT debes ser de la Crida. Por lo tanto, ¡participad!", ha exclamado Bonvehí, hombre de confianza de Puigdemont, que hará tándem en la dirección con la nueva vicepresidenta, Míriam Nogueras, un equipo que quiere mantener "unido" y "monolítico".
Bonvehí ha reconocido que "no será sencillo" el camino hacia la integración del PDeCAT en la Crida Nacional, pero ha pedido a las bases su "ayuda y complicidad" para adaptarse en los próximos meses, tras haber "recuperado la soberanía como partido" en la asamblea clausurada hoy.
En su discurso, en el que ha tenido algún momento de titubeo, Bonvehí ha reconocido que carece de la "trayectoria y la experiencia" de los anteriores presidentes del partido y ha dicho ser "consiente" del llamativo voto de castigo que ha cosechado su candidatura a la dirección: un 65,27% de votos, frente al 28,9% de la lista alternativa, presentada a última hora por cuadros de escaso peso, que reclamaban poder votar con el formato de listas abiertas.
"Hay cosas que no hemos hecho bien", ha admitido Bonvehí, en referencia a las tensiones vividas en esta asamblea del PDeCAT, saldadas con la renuncia de Marta Pascal a seguir liderando el partido tras las presiones del sector crítico y de Puigdemont.
También se ha referido a los acontecimientos del año pasado, para señalar que no se "arrepiente" de haber contribuido a impulsar el 1-O, si bien ha desvelado que habría preferido aprobar la ley de transitoriedad jurídica "después del referéndum", y no antes, y se ha mostrado partidario de seguir "tocando la gaita" al Estado.
El expresidente catalán y líder de JxCat, Carles Puigdemont, ha celebrado que el PDeCAT haya apostado, en la asamblea que termina hoy, por sumarse a su proyecto de la Crida Nacional por la República: "Hemos hecho lo que tocaba y lo que mucha gente esperaba".
Puigdemont ha intervenido a través de un vídeo grabado en Alemania proyectado en la clausura de la Asamblea del PDeCAT, que culmina con una dirección renovada sin la presencia de la hasta hoy coordinadora Marta Pascal, vetada por el propio expresidente catalán.
Puigdemont ha deseado suerte a la nueva dirección presidida por David Bonvehí y ha agradecido a Pascal "la dedicación para que el partido haya funcionado y por superar las adversidades", y ha añadido: "Sé que no ha sido fácil".
El expresidente catalán ha subrayado que una de las contribuciones que hizo en su momento CDC y ahora el PDeCAT es tomar "decisiones que son determinantes para el progreso del país".
Y en este sentido ha considerado que en esta asamblea, en la que ha participado con el voto delegado al diputado Albert Batet, "hemos hecho lo que tocaba y lo que mucha gente esperaba" al apostar claramente por sumarse a la Crida.
En este sentido, ha agradecido "la respuesta positiva a la Crida Nacional" por parte del PDeCAT, un movimiento impulsado por él mismo, el diputado de JxCat encarcelado Jordi Sànchez y el presidente catalán, Quim Torra, que "va en la línea" de lo que a su juicio el soberanismo reclama.
"Sabemos que la gente pide a los responsables políticos que actúen con la máxima unidad posible y, si bien los espacios ideológicos deben seguir existiendo y se deben expresar, tenemos que hacer también de la defensa colectiva una prioridad", ha añadido.
Ha augurado que "nada será sencillo" porque existen "dificultades", aunque ha ironizado que "aquellos que nos querían liquidados ahora confiesan que nos quieren reconquistar, que es una forma de admitir que no nos han podido reconquistar". Así se ha referido Puigdemont al discurso pronunciado ayer por el nuevo presidente del PP, Pablo Casado.