El fichaje de Jorge Lorenzo por Honda es la referencia de 2018. Se trata de un movimiento con aspiración a contener un rango histórico, al juntar el talento del balear con el de Marc Márquez en un equipo que acaba de perder a Dani Pedrosa. La perspectiva optimista señalaría un monopolio por parte de la estructura española dentro de MotoGP para varios años. Pero hay un riesgo latente de que se reproduzca la nociva rivalidad Lorenzo-Rossi que se vivió en Yamaha.
Sobre este asunto ha sido cuestionado Márquez este viernes, en pleno receso del motociclismo y mientras se encontraba en la presentación de la carrera atlética solidaria Allianz Night Run. El vigente campeón del Mundial en la categoría reina se ha mostrado sincero, avanzando que "dentro de un box el primer rival es el compañero de equipo". Pero tambien ha queridodejar claro que de Lorenzo anhela "aprender muchas cosas" al tiempo que sigue cultivando la relación de "respeto mutuo" que mantienen.
"Tener un compañero de equipo cinco veces campeón del mundo será positivo", ha proclamado un piloto que toma este desafío como probablemente lo haga Lorenzo, como una motivación capital. Quizá la mayor que se le puede plantear en esta altura de su trayectoria deportiva. Marc, que ha cosechado ya una ventaja de 45 puntos con respecto al segundo clasificado, el emblemático Valentino Rossi, ha reconocido su excitación por empezar a rodar con Lorenzo como primer e íntimo competidor.
En ese acto expuso que la retirada de Dani Pedrosa, hasta ahora su compañero, "es la noticia del año": "Lo vamos a echar de menos porque ha sido un referente para muchos pilotos que subíamos", ha manifestado para despedirse asegurando que de cara a lo que queda de senda hacia el título del Mundial se ha dibujado esta hoja de ruta: "Voy a prepararme para la segunda vuelta como si no hubiera ventaja. No podemos caer en el error de confiar en la diferencia de puntos".
En otro orden de cosas, su jefe y Team Manager del equipo Repsol Honda, Alberto Puig, ya dio su versión sobre la rivalidad elitista sobrevenida a partir de enero en el Gran Premio de Alemania pasado. El dirigente ofreció una entrevista a Movistar MotoGP en la que desgranó cómo se fraguó el fichaje del balear. "Fueron una serie de circunstancias. Lorenzo estaba ahí y Honda lo cogió", sintetizó antes de entrar en la verdadera materia: la gestión de esos dos egos para el bien del conjunto.
"Sabíamos que estaba ahí Lorenzo y que él también estaba para Honda y se produjo la situación. No sé lo que ha pensado (Claudio Domenicalli, gerente de Ducati). Yo si hubiera estado en su posición, cuando te viene un piloto tantas veces campeón del Mundial, piensas ‘tengo un campeón, espérate un poco’. Pero no pudieron, por lo que sea, que es respetable. Y entonces llegaron otros", relató uno de los principales culpables del acuerdo estrella de la temporada.
"A priori es un equipo muy potente, porque de los últimos ocho campeonatos, han ganado casi todos ellos (Marc y Jorge)", subrayó para, de inmediato, profundizar en su diagnóstico: "Hay que ver cómo se adapta Lorenzo a la moto, que es complicado. Sabemos que Marc está ahí con su moto y que la conoce. Jorge tendrá que llegar y evidentemente al principio tiene un proceso de adaptación que habrá que verlo. Pero sí, será un equipo potente, en el sentido de que los dos intentarán estar delante".
"Los dos han sido campeones, son campeones, y cada uno tiene su perspectiva. Marc tiene la perspectiva de que quiere seguir ganando y va a tener que ganar a sus rivales con su moto o con otra moto. Lorenzo ha ganado carreras con la Ducati y el campeonato no ha podido ganarlo, pero si ha decidido venir a Honda es porque considera que Honda le puede dar una moto con posibilidades de volver a ganar como lo hacía con Yamaha", argumentó Puig, quien vaticinó que "Lorenzo nunca se va a acostumbrar a la Ducati y él lo sabe" antes de que el español fichara por HRC y encadenara dos triunfos con el equipo italiano.
Y el encargado de conectar las gigantescas ambiciones de semejantes talentos para que no dañen a sus candidaturas a partir de 2019 clausuró su alocución remarcando esta refelxión: "El escenario es que habrá guerra, habrá lucha, que es el escenario de cualquier equipo de competición que quiere estar al nivel más alto. ¿Equipo fuerte? Sí. ¿Equipo difícil? También. Pero bueno, Marc es muy bueno y es muy difícil ganarlo. Sin embargo, Lorenzo, mientras otros pilotos han tenido cierto respeto a venir al equipo y enfrentarse a la bestia de Marc Márquez con su Honda, ha cogido el reto, asume el riesgo y lo hace". El interés y la pimienta están servidos.