El golf español sigue deparando alegrías. Esta vez el cauce de ese flujo de triunfos ha llegado por medio de la categoría senior. En ella se lució Miguel Ángel Jiménez, para ganar el Open Británico y convertirse en el primer español que gana el British en la competición para mayores de 50 años. Una nueva gesta que viene a apoyar la lograda por Severiano Ballesteros en la cuna del golf", St. Andrews (Escocia), hace más de tres décadas.
En esa pista Jiménez batió a Bernhard Langer, defensor del título. Lo hizo por un golpe de distancia. El representante nacional alzaría la Jarra de Clarete al firmar una tarjeta de 69 golpes (tres bajo par) para un total de 276 (menos 12). De este modo pudo aguantar la presión que le desplegó el germano, aguantando la ventaja de un hoyo que había cimentado en su recorrido fluido y suelto. De esta manera, el jugador de 54 años, que venía al frente de la tabla a esta jornada dominical (con dos golpes de colchón) cantó victoria.
Acumularía en el cierre del torneo cuatro birdies y un bogey (éste en el hoyo 15) para doblegar a Langer, el que fuera oponente de Ballesteros en su día. Jiménez, que sumó esta victoria a la lograda en mayo en el Regions Tradition (Alabama), el primer 'Major' sénior del golf español, sigue abriendo camino como si de un pionero en la categoría se tratara. El malagueño no encuentra techo, pues también acabó en la segunda plaza en el US Championship.
"Es el mejor escenario posible donde todo golfista sueña con ganar. Estoy feliz, muy emocionado, es una victoria muy especial, una de las más importantes de mi carrera. Segundo 'Major' del año y en St. Andrews, en la cuna del golf, en el mejor escenario posible donde todo golfista sueña con ganar. Es increíble, impresionante", proclamó, satisfecho con su redimiento. No en vano, tenía motivos para celebrar. Había aleccionado a un mito.
Preguntado por cómo ha afrontado el día, ejecutó el siguiente análisis: "He jugado bien toda la semana y hoy, muy sólido los nueve segundos, ahí ha estado la clave. Sabía que le estaba pegando bien a la pelota pero también era consciente de que no iba a ser un torneo fácil, sino todo lo contrario". "He sido paciente y he tratado de mantenerme en calma en todo momento y no perder la concentración", reclacó a la cobertura realizada por el Cricuito Europeo de Golf.
Cuestionado por los motivos por los que considera al campo de "St. Andrews" como especial, recordó a Severiano Ballesteros. "Siempre ha sido el espejo en el que nos hemos reflejado todos, pero no ha sido mi única inspiración esta semana: jugar las dos primeras vueltas con Tom Watson y Bernardo (Bernhard Langer) ha sido una experiencia increíble. Dos "monstruos" del golf que tocan la pelota impresionantemente bien y que me dieron alas", remató.
Por otro lado, el inglés Richard McEvoy venció en el Abierto de Hamburgo y, con 39 años, alcanzó su primer título del Circuito Europeo tras del hundimiento en la última fecha de Bryson DeChambeau, con quien compartía liderato. Los dos arribaron a la jornada final con dos tarjetas similares y sólo separadas por un golpe con respecto a las de Patrick Reed y el austríaco Matthias Schwab. Es decir, todo estaba en el aire y la presión se palpaba.
El estadpunidense DeChambeau, que inauguró el jueves con el primer puesto, no pudo con la gestión de sus nervios. McEvoy le venció en base a su templanza en los últimos 18 hoyos del torneo. Finalmente, alzaría los brazos sacando sólo un golpe al sueco Christofer Blomstrand, el amateur alemán John Allen y el italiano Renato Paratore. Pero le bastó para ganar el primer entorchado de su trayectoria como golfista profesional.
Un total de 17 años de carrera han tenido que pasar para que McEvoy rematara con éxito un recorrido que ha confluido en un trofeo. Y sudó para llegar a la orrilla, ya que en el último hoyo se decidiría el vencedor. Entonces le urgía autografiar un birdie con el fin de eludir el desempate. Y dibujó un putt de diez metros, un golpeo inmaculado, que arrancó los aplausos de los aficionados. Hamburgo es, a partir de ahora, la ciudad fetiche de este golfista.